El Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón sostendrán reuniones esta semana en medio del temor de que la esperada inyección monetaria de la Reserva Federal estadounidense (FED) pueda volver a devaluar el dólar frente al euro y el yen, lo que podría afectar sus exportaciones hacia Estados Unidos y dañar la débil recuperación en Europa y Japón.
El nuevo plan para estimular la economía es una jugada de alto riesgo que podría determinar el futuro de su presidente, Ben Bernanke. La FED probablemente detallará su plan para la compra de más bonos del gobierno al cabo de su reunión de dos días. Dichas compras deberían reducir las tasas de interés hipotecarias y de otros préstamos.
Sin embargo, muchos ponen en tela de juicio las bondades del plan. Las tasas de interés ya están en su nivel más bajo. Las hipotecarias han caído a su nivel más bajo en décadas —anticipando el plan— pero la economía sigue en problemas.
También en Wall Street se respira intranquilidad por los anuncios. La Bolsa de Nueva York estaba en baja hoy a media jornada, mostrando nerviosismo antes del anuncio y luego de elecciones legislativas sin sorpresa: el Dow Jones perdía 0,14% y el Nasdaq 0,35%.
MONEDA. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, expresó su preocupación por la posibilidad de movimientos demasiado volátiles en el tipo de cambio, pero el Banco de Japón está particularmente temeroso por lo que la FED podría estar planeando y convocó a una reunión de política monetaria para los próximos días para poder responder rápidamente si la nueva política conduce a otra ronda de venta de dólares.
Hay sospechas de que las autoridades monetarias japonesas, que lidian con un crecimiento anémico de la economía, intervendrán directamente en los mercados de nuevo para abatir la tasa de cambio de su moneda con la compra de dólares por yenes, en caso de que el dólar caiga por debajo de los 80 yenes por primera vez desde 1995. Evitar que el valor del yen se fortalezca demasiado le daría un impulso a los exportadores japoneses.
"Es posible que el Banco de Japón anuncie nuevas medidas de estímulo, sobre todo después de haber reducido las previsiones de crecimiento del PIB para este año fiscal y el próximo", dijo Neil Mackinnon, estratega de macroeconomía global para la firma VTB Capital.
"La fortaleza del yen sigue siendo un problema para las autoridades japonesas, sobre todo porque el dólar está rondando el nivel de los 80 yenes", agregó.
Aunque el Banco de Japón intervino en los mercados en septiembre para frentar el avance de la moneda nacional, el yen sigue avanzando. El lunes alcanzó un nuevo máximo no visto en 15 años, cuando el dólar se vendió a un mínimo de 80,25 yenes.
En base a Agencias