Es el sueño de cualquier investigador en cualquier lugar del mundo: tener fondos asegurados para investigar, y que su idea se venda en el mercado.
El Media Lab del Massachusetts Institute of Tech-nology (MIT), en Estados Unidos, el sueño de muchos y la realidad de pocos, cumple 25 años.
A principios de la década de los 80, Nicholas Negroponte, el gurú de las nuevas tecnologías de la información en el MIT, creó una nueva forma de innovar: invitó a las empresas tecnológicas a invertir a ciegas en investigación, pero con la garantía de tener derechos comerciales sobre cada idea.
Prótesis de piernas que son impulsadas como si fueran reales, computadores pequeños y de bajo costo para niños y la tecnología que permitió la aparición de los lectores de libros electrónicos son parte de los logros del laboratorio.
Negroponte aseguró que el éxito del centro, que funciona bajo el alero de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo del MIT, no radica en la tecnología utilizada, sino en el escrutinio multidisciplinario al que son sometidas cada idea e investigación.
La creatividad se incentiva y la libertad se premia en este lugar de innovación. Durante el primer semestre de estudios, los alumnos deben tomar el curso Cómo crear (casi) todo. "Si te consideras un loco en tu especialidad, ven al MIT Media Lab", les dice Negroponte a las nuevas promesas.
Y mejor aun, ya no sólo invita a los locos "computines". Según el gurú, el futuro está en la biología, y por ello ahora invita también a los biólogos.
Hugh Herr, profesor del laboratorio, perdió ambas piernas desde la rodilla. El viernes traía puesto lo que hace su grupo: prótesis inteligentes. Equipadas con nueve sensores y seis procesadores, la extensión biónica ejecuta movimientos muy similares a los de una pierna sana.
¿Cómo saber si un consumidor está satisfecho? En el Media Lab los estudiantes recolectan expresiones faciales para detectar agrado o desgano. La pantalla del teléfono es capaz de medir las características del ojo y recetar anteojos. Igual de futurista es el espejo que, utilizando la tecnología de webcams, no sólo refleja la imagen , sino también mide su respiración y nivel de oxígeno en la sangre. EL MERCURIO / GDA