El presidente del Instituto Nacional de Carnes, Luis A. Fratti, aseguró que está abierto al dialogo y a las propuestas que puedan hacer los frigoríficos para cumplir con el pedido de Mujica de rebajar el asado bovino que se vuelca al consumo interno.
El pasado viernes, el Presidente de la República, José Mujica, utilizó su espacio radial para exhortar a los frigoríficos exportadores a que bajen el precio del asado que destinan al mercado interno para equipararlo con los precios del que vuelcan a la exportación.
Basándose en los datos que le pidió al Instituto Nacional de Carnes (INAC), el mandatario aseguró que el asado llega a las carnicerías a $ 25 por encima de los valores que los frigoríficos logran en Argentina y Brasil y explicó que, encima, hay que ponerle los costos y la ganancia de los carniceros.
La Cámara de la Industria Frigorífica (CIF), a través de su secretario ejecutivo, Daniel Belerati, aclaró tras el planteo del presidente que porque "salgan dos o tres camiones por semana para Argentina o Brasil el negocio no refleja el precio del mercado. La carne en el mercado interno paga 14% de IVA y, según Belerati, en la diferencia entre los negocios de exportación y los asados que se vuelcan al abasto no hay $ 25 (sino cerca de $ 11)".
Mujica le había pedido a la industria frigorífica que trate de arreglar esta anomalía. "Que significa mucho más valor que la devolución de impuestos, es mucha plata, injusta, que se le está cobrando al pueblo uruguayo y no debemos de pasarnos de la raya" advirtió Mujica.
En paralelo aclaró que si en Uruguay los intereses agropecuarios van en el sentido de que el país se acerque en sus ventas al precio internacional "no puede ser" que cuando el precio favorece y está por debajo del precio interno se castigue al consumidor de esta manera".
Pero en las últimas horas, el presidente del INAC volvió a defender los datos recabados por el organismo que le entregó a Mujica. "Se dijo que hay algunos impuestos que no están calculados y eso no es así".
El jerarca explicó que al precio de exportación, INAC le puso la devolución de impuestos y le agregó los tributos como si fuera a volcarse al mercado interno, porque "de lo contrario los datos no son comparables". "Los datos que manejó el Presidente Mujica están calculados trasladando al precio de la exportación los impuestos, como si se vendiera esa carne en el mercado interno", reiteró.
Por otra parte, dijo a El País no haber tenido contacto con la industria frigorífica tras el pedido, ni haber recibido planteo alguno, pero reafirmó su voluntad de diálogo. "No estamos cerrados al diálogo, ni nada, pero la industria no nos llamó".
Según los datos oficiales los frigoríficos, en las últimas semanas, estuvieron volcando unas 300 toneladas de asados, cuando el país está con una faena inferior a 30.000 reses bovinas, de las más bajas que se le hayan conocido, consecuencia directa de la escasez de ganado preparado para faena.
El Presidente Mujica admitió que "el asado es fundamental. Tenemos constatado que cuando sube (la carne de vaca) suben las otras carnes, y hasta el pollo, sin que hayan subido los granos. Es un precio de referencia que tiene la importancia brutal para los uruguayos porque nos gusta la carne contra el hueso, (el asado) está incorporado dentro de las costumbres nacionales", dijo.
Por su parte, Fratti recordó que no se está pidiendo un asado especial a los frigoríficos, sino que el gobierno pretende paridad de exportación.