Los Simpsons vuelven a romper los esquemas. Su último invitado no pondrá su voz a un personaje animado, sino que es el responsable de dirigir un capítulo. Se trata del afamado y misterioso grafitero Banksy. Y su apuesta, para agitar un poco más la polémica, apunta a un tema siempre vigente: la explotación laboral. Este capítulo ya provocó discusiones en los Estados Unidos, desde que se lanzó la promo. Es que desde la cabecera de la entrega aparecen imágenes como una fábrica llena de surcoreanos... dibujando como esclavos los fotogramas de la tira, jaulas con gatos que luego se usarán para rellenar peluches o un unicornio que debe hacer los agujeros de los DVD de Los Simpsons.