El tema de la reforma del Estado fue uno de lo caballos de batalla del nuevo gobierno. Pero la información que va surgiendo parece señalar que el tema va a quedar en lo mismo que pasó en la administración de Tabaré Vázquez, y en la de Jorge Batlle, muchos anuncios y promesas, y ningún resultado tangible. A las presiones y desafíos que enfrentó el Presidente Mujica de parte de los gremios, ahora se suma las discrepancias entre jerarcas, como quedó en evidencia con la renuncia del subdirector de la OPP, Conrado Ramos. Ramos había sido un gran impulsor del proceso de reforma, buscando imitar lo hecho por países como Nueva Zelanda o Irlanda. Su salida, sumada al pertinaz silencio presidencial sobre el tema en los últimos meses, parece ser la partida de defunción de un tema clave para el país.