El ex presidente y actual senador del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, fue duramente criticado ayer por su ex compañero de fórmula presidencial, Jorge Larrañaga, por no asumir su "cuota parte de responsabilidad" por la derrota en las elecciones presidenciales.
Larrañaga, también senador y líder de Alianza Nacional, sabe que por sus declaraciones enojará "a algunos", aunque aclaró que se debe reconocer que la figura de Lacalle fue asociada más hacia la derecha generando una "suerte de separación con la gente".
"Yo creo que una colectividad se aparta o se aleja de la gente en función de quién lo representa. El partido termina siendo lo que la imagen del candidato proyecta hacia la gente", puntualizó el senador blanco al programa Entre Líneas del canal por abono TCC.
Al ser consultado sobre el riesgo de que un partido sea conducido por una persona vinculada a la derecha, Larrañaga dijo que las autoridades del partido resultan de una elección y que ese sentir democrático tiene valor en la victoria y en la derrota.
Reconoció que en las elecciones internas los votantes eligieron a Lacalle y que eso no le gustó. "Me ganó legítimamente y hay que aceptarlo", dijo. De todas formas esperó una actitud "más frontal" y se mostró sorprendido de que Lacalle no haya asumido sus errores, que reconoció él también en forma acorde a la figura política que representa.
Larrañaga criticó que desde la dictadura militar el Partido Nacional no haya podido "consolidar" un liderazgo ya que desde las instancias electorales de 1984 tres personas (Alberto Zumarán, Lacalle y él) rotaron como candidatos presidenciales. "Un partido que no consolida su liderazgo siempre está cuestionado", afirmó.
Tampoco le preocupa que Lacalle haya dejado la puerta abierta para una próxima postulación como candidato. "Yo no quiero bajar a nadie. Eso lo hace la gente", finalizó.