El ex presidente Luis Alberto Lacalle planteó ayer su discrepancia con algunas conclusiones de la jornada de reflexión realizada el sábado pasado: que el Partido Nacional aparece alejado de los sectores populares y que muchos lo ven como "poco confiable para los humildes". Lacalle dijo ayer en entrevista en El Espectador que "es una equivocación tan tan tan grande" y una "simplificación".
En cambio, el líder de Alianza Nacional Jorge Larrañaga dijo a El País que los discursos de buena parte de los 46 dirigentes en el complejo Los Teros fueron en esa línea de "pérdida de contacto con la realidad" y que él coincide con esa visión. Y admitió: "Si Lacalle no coincide con esa apreciación, tenemos un punto de diferencia".
Consultado respecto a la conclusión de que el Partido Nacional "se apartó de los sectores populares, se lo ve como representante de los empresarios y que ha quedado identificado con los sectores más altos de la sociedad", Lacalle reconoció que eso se dijo el sábado en Los Teros de Melilla.
Y concluyó: "Me parece una equivocación tan, tan, tan grande y una falta de análisis mayor. Con todo respeto para los compañeros, tengo dos maneras de contestar eso. El Partido Nacional es un corte vertical de la sociedad. Además, en la votación de todos los departamentos tenemos una captación social vertical muy propia de los partidos tradicionales. En nuestro partido conviven académicos y analfabetos, ricos y pobres, patrones y empleados, así como dirigentes sindicales".
Lacalle siguió: "Esa es una simplificación que perjudica, más allá de que se haga con sinceridad. Yo tengo una visión distinta, conozco al partido muy bien, tengo bastantes años trabajando en él, y eso es un error de apreciación".
El ex presidente considera que si "repite" que el Partido Nacional tiene determinada imagen, "la va fortaleciendo". Lacalle indicó que, cuando termine el proceso con reuniones regionales y se "haya escuchado a todo el país", él redactará un documento.
Sin embargo, fuentes nacionalistas vinculadas a la organización de este proceso indicaron que el futuro del proceso de reflexión no está claro, ya que "ni Lacalle ni Larrañaga tienen muchas ganas".
A muchos dirigentes blancos les llamó la atención la ausencia de varios intendentes el sábado, entre ellos dos referentes de Alianza Nacional como Guillermo Besozzi y Omar Lafluf, que iniciaron el segundo mandato en 2010.
El sábado también quedó planteado el tema de las eventuales reformas electorales y recibió buena acogida una propuesta del senador Francisco Gallinal respecto a que "fue un grave error" eliminar los sublemas. Los blancos apoyarían que se abrevie el período electoral y se elimine el balotaje si hay diez puntos de diferencia.
La cúpula nacionalista recibió un documento de seis nuevos diputados blancos del interior (entre ellos Gerardo Amarilla de Rivera), donde se advierte la ausencia de una estrategia "a largo plazo" en el Partido Nacional y también la "carencia" en el relacionamiento con la sociedad.