LAUREANO BUTTENBENDER
Cerrado el ejercicio 2009/2010, los resultados esperados para la lechería son buenos y muy buenos. Sin embargo, esto no se refleja en el ánimo del productor que prefiere no ampliar sus inversiones y, en algunos casos, opta por retraerse.
Para el asesor técnico de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), Daniel Zorrilla, el sector lechero se encuentra actualmente en una situación contradictoria. Si se miran los números fríamente, y sobre todo si se miran los resultados de las primeras carpetas que se están cerrando en el ejercicio que va del 1º de julio de 2009 al 30 de junio de 2010, los resultados económicos son buenos y en algunos establecimientos son muy buenos, precisó el técnico.
Por otra parte, estos resultados económicos y las relaciones de precios que está teniendo el sector demuestran que la lechería recupera su competitividad frente a los otros rubros de la producción. "No me cabe ninguna duda que hoy un establecimiento lechero eficiente compite sin demasiados problemas con otras alternativas productivas", dijo Zorrilla a El País. A su juicio, así como había muchos productores que arrendaban sus campos a agricultores porque la renta que obtenían era mejor a la que podrían obtener con la explotación lechera, hoy se puede afirmar que para un establecimiento lechero medianamente eficiente ya no es así, ya que la renta que puede obtener de su establecimiento es bastante más alta que el arrendamiento que le pueda pagar un agricultor.
Esto permite afirmar, sin lugar a dudas, que el sector recuperó su competitividad frente al resto de la economía y que en la competencia por el uso de los recursos está en igualdad de condiciones en relación al resto de los sectores y mejor en algunos casos.
Sin embargo, y esto es lo que hace contradictoria la situación a juicio de Zorrilla, el ánimo del productor no está acorde con esos números. "Seguramente muchos productores a quienes se les podría preguntar si están dispuestos a ampliar sus establecimientos, a hacer nuevas inversiones o a comprar más vacas, la gran mayoría diría que no y no sería de extrañar que algunos dijeran que están pensando en achicarse", manifestó.
Señales. Zorrilla sostiene que en este momento el productor está recibiendo algunas señales que lo están afectando en la toma de decisiones. Una primera señal es que las relaciones de precios están teniendo un leve deterioro, básicamente porque hay algunos insumos que han subido significativamente.
Fundamentalmente, dijo el técnico, se ha deteriorado la relación de la leche con el grano, que había sido extremadamente favorable al comienzo del año, "la mejor desde muchos años atrás" y, si bien sigue siendo positiva, se comienza a debilitar.
Zorrilla precisó que el productor lechero está recibiendo su precio en pesos y tiene una parte de sus costos en dólares y este pequeño aumento de la moneda estadounidense golpea negativamente la ecuación del productor. A esto se agrega que el precio de la leche se mantiene estable en pesos y las señales no son demasiado buenas porque los precios internacionales están tendiendo a la baja, por lo que la fuerte mejora de los últimos meses probablemente no se mantenga.
Otro factor que en consideración de Zorrilla está pesando muy fuertemente es el clima. "El invierno actual ha sido muy duro para los productores. En los tambos se ven problemas de barro que hacía años que no se veían, acompañado de mucho frío, lo que generó una situación que hace difícil la producción de leche con frío y barro", enfatizó.
Como tercer elemento que afecta el ánimo de los productores, Zorrilla señaló a las nuevas relaciones laborales. "El conflicto de Conaprole caló hondo y la gente está muy preocupada", dijo el especialista. En su criterio, los cambios que se están dando en la relación entre el productor y sus empleados con modificaciones en la reglamentación y la forma de relacionamiento es otro de los factores que golpea al sector. "La forma de organizar a la fuerza laboral al estilo urbano tiene preocupados a los productores", consideró el técnico.
A esto se agregan, dijo Zorrilla, las dificultades para conseguir personal para los tambos, ya que hay muy poca gente dispuesta a trabajar en los establecimientos lecheros.
Márgenes. La ANPL realiza desde hace 12 años un seguimiento de las relaciones de precios en el sector. Sin embargo, esto no refleja fielmente el resultado económico de los establecimientos ya que esto depende, no sólo de los precios, sino del clima y de la gestión del productor, entre otros aspectos.
En cuanto a la relación de precios entre producto e insumos, entre 1998 y 2007 este se mantuvo en una media de US$ 0,05 por litro de leche, a excepción de 2002 cuando el margen se volvió cero. Ese margen tuvo una explosión en 2008, con un auge "inesperado y anormal", alcanzando los US$ 0,20 por litro. "Fueron cuatro o cinco meses de un espejismo total", dijo. De ese momento a principios de 2009, se produjo una caída vertical que llevó a este margen a US$ 0,04 por litro de leche producida, lo que ocurrió en medio de una de las sequías más grandes de la historia del país. Advirtió que esta abrupta variabilidad, en un período de poco más de un año, fue tan traumática que trajo consigo consecuencias muy importantes, ya que muchos productores se descompensaron en sus sistemas productivos y muchos de ellos se endeudaron y hoy están pagando las consecuencias.
Al cierre del ejercicio 2009/2010, se comenzó a recuperar fuertemente el margen, el que llegó a ubicarse en US$ 0,10. Esto es lo que se va a reflejar en el resultado económico del cierre 2009/2010 "que ya se puede adelantar que será bueno, y en algunos casos muy bueno", dijo el técnico.
Sin embargo, advirtió que este margen comienza a mostrar síntomas de debilitamiento y al arranque del ejercicio 2010/2011 se encuentra en US$ 0,9 por litro de leche. "Si bien el sector se encuentra en un punto mucho más alto que el promedio de los últimos años, se quebró la tendencia alcista y comienza a mostrar síntomas de caída", dijo Zorrilla.
La cifra
US$ 0,1 Fue el resultado bruto de la relación de precios entre producto e insumos en lechería al cierre del ejercicio 2009/2010.
Sistemas intensivos con beneficios
Como resultado positivo del ejercicio, el factor que más incidió es el de la relación del precio de la leche con el del concentrado con destino a la alimentación animal.
Todos los sistemas más intensivos de producción, que siempre fueron los de mejores resultados, se vieron muy beneficiados porque la relación de precios fue extraordinariamente buena.
Zorrilla dijo que en la operativa de la ANPL de grano húmedo el sorgo se le entregó al productor a US$ 110 la tonelada, puesto y embolsado en el establecimiento.
A ese precio, prácticamente con un litro de leche compraba tres kilos de sorgo.
Esa relación nunca se había dado. En el caso del maíz, se entregó a US$ 155 la tonelada puesto y embolsado. En este caso, con un litro de leche se compraban dos kilos de maíz, lo que tampoco nunca había ocurrido.
El impacto de esta relación en un sistema intensivo utilizando entre seis y ocho kilos de ración por vaca y por día fue realmente muy grande. Este es el factor que está explicando el muy buen resultado económico del ejercicio.