A. L.
El virtuoso violinista israelí Pinchas Zukerman vuelve a nuestro país y al teatro Solís, en un nuevo concierto del Centro Cultural de Música. Mañana, 19.30, y junto a su ensamble de cámara, interpretará un programa íntegramente dedicado a Brahms.
Como valor agregado, el Zukerman Chamber Players, contará para la ocasión con la destacada pianista Angela Cheng. La formación la completan Jessica Linnebach en violín, Jethro Marks en viola, Amanda Forsyth en chelo, y Zukerman en violín y dirección.
El programa que interpretarán incluirá, en su primera parte, la Sonatensatz para violín y piano y el Cuarteto para piano en la mayor, Op. 26, y en la segunda el Quinteto para piano en fa menor, Op. 34. Densidad y complejidad sumadas al reconocible cuidado formal, a la expresividad del compositor alemán, son los signos dominantes del repertorio: un lenguaje que supo condensar con maestría los aportes del pasado y las inquietudes de un romanticismo en plena ebullición, dando forma a un lenguaje potente, con inteligentes tratamientos de motivos y complejos temáticos (tanto en sus niveles micro como macroestructurales), la alternancia de campos expresivos intensos, y un sabio control de los flujos temporales.
Un maestro que con su música logra derribar algunas esclerosadas etiquetas que lo confinan al siempre discutible saco de "lo conservador".
Para abordar estas obras, la extensa experiencia y virtuosismo de Pinchas Zukerman es una garantía, más el sólido aporte de sus compañeros de ensamble.
El violinista y violista israelí es, además, un "inspirador maestros" -como lo ha definido la crítica especializada- de las nuevas generaciones de intérpretes. Es en esta faceta, íntimamente relacionada con su labor de concertista, la que lo motivó en 2003 a emprender el proyecto del Zukerman Chamber Players. Esta agrupación de cámara pronto logró atrapar el interés de públicos diversos, y comenzó a cosechar elogios de la crítica y de los promotores de importantes festivales internacionales (por ejemplo, los de Ravinia, Verbier, Schleswig-Holstein, Música Mundi en Bélgica, Tivoli en Dinamarca, Tanglewood, Aspen, Pablo Casals en Barcelona, entre otros).
En 2004 firman contrato con la multinacional CBS Records, y la primera grabación que lanzan al mercado, Mozart-Zukerman, se llevó el Juno Award en la categoría Álbum Clásico del Año para Conjunto de Cámara. Al año siguiente, y con un repertorio de obras de Mozart y Brahms, vuelven al ruedo discográfico, esta vez para el sello Altara.
Paralelamente a este emprendimiento, que ya ha visitado Uruguay en temporadas anteriores del CCM, Zukerman se mantiene activo en su faceta de director, presentándose con orquestas como las de Pittsburgh, Dallas, Chicago o la English Chamber Orchestra. Y entre sus planes futuros está el proyecto de una gira por los Estados Unidos junto a un viejo socio musical y amigo, el también violinista Itzhak Perlman.