CANELONES | PATRICIA MANGO
La sucursal del Correo de Santa Lucía fue objeto de un intento de robo mediante un boquete desde un comercio lindero. Los ladrones se asustaron cuando sonó la alarma y fugaron sin llevarse lo que buscaban. En el lugar, dejaron las herramientas usadas.
El robo fue a las 3 de la mañana del jueves. La casa lindera a El Correo está instalada una productora. Al parecer, los delincuentes rompieron la reja de un instituto para niños discapacitados. Una vez en la productora, abrieron un hueco de 60 centímetros y en el interior rompieron la pared lindera a El Correo que tiene 20 centímetros de espesor.
Cuando se disparó la alarma, los delincuentes huyeron. Se presume que los ladrones estaban al tanto del dinero que había en la empresa, una cifra que alcanzaba al millón de pesos destinados al pago de pasividades. Según la Policía, no tuvieron tiempo suficiente para abrir la caja fuerte, donde estaba depositada la remesa, informaron a El País fuentes de la investigación.
En la sede del ente, los boqueteros dejaron un soldadora autógena, un taladro de mano, un gato hidráulico y una uña cortafierro. Todas las herramientas habrían sido utilizadas para romper paredes, techos y abrir la caja fuerte. De todos modos, la alarma no les permitió robar.
A dos cuadras del lugar, la Policía detuvo a dos personas que viajaban en un auto marca Seat Toledo, con la valija abierta y vacía. El conductor registra un antecedente penal en Punta del Este, donde robó una caja fuerte.
La acompañante del hombre era una mujer carente de documentos, quien se negó a revelar su identidad a los efectivos policiales, por lo que sus huellas dactilares fueron llevadas a Montevideo para su estudio por parte de Jefatura.