Desde que comenzaron a realizarse las picadas en la pista "Héctor Supicci Sedes" del Parque Batlle, el compromiso asumido por los motociclistas era que dejarían de circular con caños de escape libre en los días hábiles, a fin de evitar molestias a los vecinos. De lo contrario serían multados o los vehículos retirados de circulación.
Sin embargo, los motoqueros no cumplieron con lo pautado y los inspectores comenzaron a requisar las motocicletas que presentan irregularidades. Más de 800 motos fueron retenidas por los inspectores de tránsito de Tacuarembó entre 2008 y 2010. Actualmente, los trabajadores municipales retienen un promedio de tres motos por día.
A esto se suma que un grupo de vecinos de la avenida Pablo Ríos suscribió una carta -con más de 60 firmas anexadas- dirigida al intendente Wilson Ezquerra, en la que manifiestan su preocupación por las picadas de motos y los ruidos molestos que generan.
Los vecinos reclaman que se tomen medidas rápidas y concretas para suprimir las picadas nocturnas. "Desde hace más de un año y medio las corridas de los motociclistas por Pablo Ríos y otras calles de la ciudad con los escapes abiertos, a cualquier hora, pero especialmente en la noche, entre las 23:00 y las 2:00, no nos dejan conciliar el sueño", se lee en el texto.
"No nos dejan escuchar radio, mirar televisión, conversar en familia, ni dormir y estos jóvenes son potenciales suicidas u homicidas", remata la carta al intendente.
Aún no se designó a un Director General de Tránsito en Tacuarembó y los inspectores continúan trabajando hasta la hora 22. Esperan "garantías" para trabajar durante la noche y reclaman presencia policial y apoyo jurídico en caso de sufrir agresiones.
Hace varios meses estos inspectores presentaron una carta a la policía que detallaba la cantidad de denuncias presentadas por agresiones. Aún no hay respuesta concreta a los reclamos.
El 8 de agosto está previsto que se realice la tercera jornada de picadas de motos, denominadas "Moto desafío".