Unos 750 reclusos de la cárcel de Canelones y los 180 internos del centro penitenciario de Rivera mantienen la huelga de hambre iniciada el martes en protesta por la muerte de los 12 presos de la cárcel de Rocha en el incendio del pasado jueves 8 de julio. A la protesta se han sumado otros reclamos.
En el Comcar, donde había 1.240 reclusos participando del ayuno, las medidas fueron levantadas. Otros 130 internos de la cárcel de Rocha cesaron la huelga de hambre el miércoles, tras las gestiones realizadas por el juez Vital Rodríguez -quien indaga el incendio- y al sacerdote local Bruno Tonelli.
En Canelones, donde inicialmente eran 1.000 los reclusos que se habían plegado a la medida, unos 250 la abandonaron en la noche del miércoles, aceptando recibir la cena, según dijeron fuentes penitenciarias.
En tanto, en Rivera los internos resolvieron mantener la protesta por lo ocurrido en Rocha, pero también reclaman celeridad en los trámites judiciales para lograr sus libertades.
Por otra parte, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, dijo ayer que los nueve traslados registrados en la cárcel de Rocha fueron resueltos porque el sábado hubo un intento de motín.