KAMPALA | Al Qaeda sembró pánico la noche del domingo en Uganda, mientras centenares de personas seguían la final del Mundial de fútbol en un club de rugby y en un restaurante en Kampala, con un doble atentado suicida que dejó 74 muertos y otros tantos heridos. La autoría de la matanza fue reivindicada por la milicia islamista somalí Al Shabab, vinculada a la red terrorista fundada por Osama Bin Laden, que amenazó con nuevos atentados.
El grupo islamista ya había amenazado con atacar en Uganda por la participación del país africano en la misión de paz establecida en la anárquica Somalia.
Cientos de personas se habían congregado en el Kyadondo, el club de rugby de Kampala, la capital de Uganda, y en un restaurante egipcio frecuentado sobre todo por occidentales para seguir la final del Mundial. Los ugandeses, amantes del fútbol, esperaban una noche de fiesta.
La primera explosión fue en el restaurante, alrededor de las 22. Una hora después se produjeron dos detonaciones en el club de rugby. Murieron 15 personas en el restaurante y 49 en el club. Otros 70 resultaron heridos.
El presidente ugandés Yo-weri Museveni prometió tras recorrer los escenarios de la tragedia que atrapará a los responsables. "Iremos a buscarlos y los capturaremos como siempre hacemos", declaró Museveni.
Desde Washington, la secretaria de Estado Hillary Clinton condenó las explosiones y aseguró que su país colaborará con el gobierno ugandés "para llevar a la Justicia a los autores de este crimen". AP Y EL PAÍS DE MADRID