ANDRÉS OYHENARD
El gobierno cambiará la estrategia para fomentar inversiones en biomasa y ofrecerá un precio fijo a los privados que estén interesados en invertir para cumplir con la meta de contar con 200 megavatios de esa fuente.
El director Nacional de Energía Ramón Méndez, adelantó a El País que el gobierno "está terminando de redactar un decreto" que a diferencia de los que se han elaborado hasta el momento para el contrato de energías renovables, no será una licitación sino que se ofrecerá una tarifa fija para la compra de energía generada con biomasa.
El objetivo del Ejecutivo es sumar a las fuentes de generación 200 megavatios producidos por biomasa en un año.
Según explicó Méndez en energía eólica, el país tiene bastante disponibilidad de viento y eso hace que el interés por parte de los inversores sea significativo. "Si hiciéramos licitaciones según el interés de los privados tendríamos demasiados molinos de viento para lo que nuestro sistema eléctrico puede resistir. Por eso es que acá hacemos licitaciones para ver cuál de los empresarios ofrece el mejor precio", argumentó.
Mientras que en biomasa ocurre lo contrario porque el país tiene una limitada capacidad de desarrollo y el objetivo es introducir el máximo posible en la red de generación de UTE.
El decreto prevé el pago de la energía que generen los privados bajo dos modalidades. La primera se basa en que la electricidad que se produzca sea "autodespachada". Esto es, cuando el empresario entiende que tiene electricidad, le vende a UTE sin ningún tipo de limitación. Acá el precio por cada megavatio/hora (Mw/h) será de unos US$ 90.
La segunda opción es cuando a UTE le convenga más utilizar la generación de biomasa en comparación con otras fuentes (como encender una central térmica). Ahí podrá convocar a los privados a producir electricidad. En este caso el pago que efectuará UTE será de dos formas.
Una parte, por el solo hecho de que el generador esté disponible. Allí se le abonará alrededor de US$ 45 por Mw/h que le venda. La otra parte será específicamente por producir la energía. En este caso se le abonará alrededor de US$ 103 por megavatio/hora.
"Por ese motivo, a todo aquel que le sirva ese precio y consiga producir biomasa por debajo de ese valor podrá firmar un contrato de venta UTE por un período de 15 o 20 años", anunció Méndez.
El funcionario explicó que el criterio de precio que se utilizó fue llegar a un "punto medio" entre lo que ahorra UTE produciendo energía con otras fuentes de generación y lo que es "un buen negocio" para el inversor en biomasa. Desde la fecha que esté publicado el decreto, el inversor tendrá plazo de un año para cerrar el contrato de venta con UTE.
Consenso. La dirección de Energía estuvo elaborando esta nueva modalidad de contrato para biomasa durante ocho meses con jerarcas de UTE y varios organismos públicos para luego presentársela a posibles interesados como la Asociación Uruguaya de Generación Privada de Energía Eléctrica (Agupee) para recibir las devoluciones del caso. Así el gobierno recogió algunas sugerencias de los privados y redactó una versión final, que según Méndez, contó con la "opinión favorable" de muchos empresarios -en su mayoría uruguayos- porque los precios que se manejan posibilitan el "repago" de la inversión.
Es que la construcción de una planta de biomasa demanda en el entorno de los US$ 2,5 millones por megavatio; esto es, una planta de 10 megavatios requiere un desembolso de US$ 25 millones.
Para el presidente de Agupee, Miguel Fraschini, la iniciativa del gobierno es un "cambio importante" porque le asegura al inversor un precio por la potencia que tenga en el contrato aunque no sea convocado por UTE para la compra de energía.
El empresario dijo a El País que esto abre una "oportunidad" para los emprendimientos de cogeneración que utilizan parte de la energía para alimentar su propia fábrica.
No obstante, el presidente de Aguppe advirtió que la duda que queda a priori, es si se podrá completar la meta de los 200 Mw porque "quizás no exista toda la biomasa suficiente".
Para Fraschini el complejo forestal tiene que "crecer un poco más con la construcción de plantas de procesamiento y de cogeneración". Este año estarán funcionando en forma simultánea cuatro plantas a biomasa más la planta de Weyerhaeuser que ya le vende energía a UTE.
"Lo que va a suceder es que un producto que no tenía valor como los chips o el aserrín, van a tener un precio por la demanda y ahí habrá que determinar en qué nivel de cotización se equilibran", explicó Fraschini. Agregó que la disponibilidad de biomasa "estará más clara" cuando ingresen a la red las cinco plantas ya anunciadas.
Van varios por licitación eólica
Según informó a El País el presidente de la Asociación Uruguaya de Generación Privada de Energía Eléctrica, Miguel Fraschini, hasta el pasado viernes UTE ya había vendido 26 pliegos para la licitación de 150 megavatios de energía eólica que está por finalizar.
Fraschini dijo que "al menos ocho o diez proyectos tienen grandes chances de presentarse al llamado, lo que es una buena noticia para el sector". Esta licitación es la más importante en cuanto a tope de potencia que fijó UTE para la compra de energía renovable. El mínimo que se exigirá para cada parque eólico será de 30 megavatios (Mw) con un máximo de 50 Mw. La granja eólica de UTE en Sierra de los Caracoles -que es la más grande del país- tiene una potencia instalada de 20 Mw.
Por otro lado, el Ejecutivo ya anunció que elevará en 200 megavatios la meta de energía eólica para el próximo quinquenio.