CANELONES | PATRICA MANGO
La Dirección de Necrópolis de Canelones hará más de 200 desenterramientos en los cementerios de Las Piedras y Pando para identificar los cuerpos, ya que desconoce la identidad de esas personas.
No están en ningún expediente y en algunos casos datan de 15 años de sepultados. La Justicia de ambas ciudades será notificada sobre el tema, informó a El País Luis Pimienta, director municipal de Necrópolis.
La situación quedó al descubierto en el año 2005, cuando se hizo un registro fotográfico y un relevamiento general. Para eso se apeló a los archivos, e incluso a la consulta con personas, posiblemente familiares, para establecer con certeza la identidad de los cuerpos. "Pero la búsqueda resultó infructuosa", resumió el director.
La irregularidad es que los registros no coinciden con las personas sepultadas. Tampoco se encontraron datos que puedan revelar al menos de dónde provienen 122 cuerpos que están enterrados en Pando y 104 de Las Piedras. "Y no podemos tomar decisiones vinculadas a la identificación sin la certeza necesaria", explicó.
Esto sucedió por los diferentes criterios de registro de los últimos 20 años, antes de 2005, adujo. "Esto demuestra irresponsabilidad por parte de los gobiernos anteriores", sentenció Pimienta.
Para el caso que se establezca la nominación de los cuerpos, tras una serie de estudios y nadie se haga cargo o no se encuentre a ningún familiar, los restos serán reducidos por oficio y pasarán al osario general. También quedarán en la Necrópolis hasta tomar una determinación como la cremación de los restos. Los familiares tienen tres años para realizar las reducciones y en este caso se han encontrado cuerpos con más de 15 años de enterrados.
Las inhumaciones tienen un considerable retraso en este departamento: sólo en Las Piedras se realizan entre 4 y 5 por día y hay 160 atrasadas.
En Canelones hay 16 cementerios. Esta administración inauguró el de Progreso con el que pretende descongestionar, una vez que esté operativo, los de Las Piedras y Canelones.
Una realidad a la que se enfrentan las necrópolis canarias es que han quedado pequeñas para la demanda. Y hay mucha población que se ha establecido en los alrededores lo que impide, en muchos lados, ampliar las instalaciones.
Según supo El País, hay dos proyectos que Pimienta está evaluando para el caso de continuar al frente de la gestión: una de estas iniciativas es edificar hacia arriba en las necrópolis que ya existen. De cumplirse las proyecciones habría plazas para 20 años más.
Otra de las ideas es edificar un cementerio en la zona de Toledo para abarcar servicios también en Suárez y zonas aledañas. Para eso no se descartaría pedir un terreno del Ministerio de Defensa.