EDUARDO BARRENECHE
Autoridades del INAU analizan con el Ministerio de Defensa alojar menores en instalaciones militares sin uso para palear la falta de 200 plazas. Además, estudian la venta de parte de la Colonia Berro para edificar nuevos hogares en otra parte.
El futuro presidente del INAU, Javier Salsamendi (CAP-L), ha mantenido reuniones con diferentes jerarcas del gobierno para obtener inmuebles que, en un plazo menor a seis meses, permita que el instituto obtenga unas 150 plazas nuevas. Además, el organismo deberá contratar más personal para atender a los menores que se alojen en esos nuevos cupos, señalaron fuentes del INAU. Las autoridades del INAU plantearon a Defensa que les podría servir un cuartel o parte de una instalación militar en desuso.
La idea es similar a la instrumentada por el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, quien acordó con Defensa el traspaso del ex penal de mujeres de la dictadura en Punta de Rieles. Este establecimiento militar pasó a manos del Ministerio de Interior el 6 de marzo. A la semana siguiente comenzaron las obras para transformarlo en un penal. La empresa constructora se comprometió con dicha cartera a dejarlo operativo en el próximo mes.
Las autoridades del INAU pretenden recibir un inmueble del Ministerio de Defensa o de Interior que pueda ser utilizado este mismo año. Es decir, que no necesite demasiadas reparaciones. En caso de que haya que llamar a licitación para reparar el inmueble, ello demandará más de un año y "ya no sirve" ese mecanismo, señalaron las fuentes.
Para mediano plazo, las autoridades del organismo pretenden construir algo nuevo. Para ello, prevén "subirse" al proyecto del Ministerio del Interior de construir cientos de nuevas plazas para reclusos adultos. "A esa iniciativa no le cuesta nada agregar 500 plazas nuevas para el INAU en el marco de acuerdos público-privado. Eso es lo que se está conversando con el gobierno", explicó la fuente.
En caso de que el INAU logre nuevas plazas mediante esta modalidad, el organismo pretende que haya una separación de los adolescentes de los adultos y que la visión de los nuevos hogares no sean como cárceles sino como centros donde se realicen actividades educativas y que alojen a grupos de jóvenes poco numerosos.
En la agenda de los miembros del directorio del instituto se encuentra el nombre de un experto uruguayo, quien construyó un hogar para adolescentes en Sudáfrica. En caso de prosperar un proyecto de emergencia para el INAU, este técnico será tenido como referencia para diseñar nuevos hogares, señalaron las fuentes.
Con la Colonia Berro hay dos posiciones dentro de las autoridades del INAU. Una de ellas plantea reducirla y que sólo queden operativos los hogares abiertos (Hornero, Cerrito y Casona). Es decir, cerrar los dos hogares de máxima seguridad (SER y Piedras) y los tres de mediana seguridad (Ituzaingó, Sarandí y Ariel). En la Colonia Berro también quedarán programas educativos (quintas y talleres). Esta posición prevé ceder parte de las 300 hectáreas de la Colonia Berro para el Instituto de Colonización. La segunda visión promueve su venta o usarla como parte de pago a otro organismo estatal para construir nuevas plazas en otros lugares.
SIN CONTENCIÓN. Las autoridades del INAU negocian con jerarcas del gobierno la posibilidad de presentar un proyecto de ley de emergencia, similar al sistema carcelario de adultos. Esta iniciativa fue impulsada por el Ministerio del Interior. La semana pasada fue aprobado por la Cámara de Diputados y ahora se encuentra en la Cámara de Senadores.
Según fuentes del INAU, la intención de Salsamendi es resolver el tema locativo del organismo, ya que el hacinamiento que viven los menores en algunos hogares de la Colonia Berro fue criticado por organizaciones sociales internacionales y nacionales. En las reuniones, Salsamendi ha obtenido buena receptividad en el gobierno, puesto que cada vez observan con más claridad que deberá buscar una solución al problema de los menores infractores.
El domingo 6, el jefe de Montevideo, Walder Ferreira, se quejó de la "falta de contención" del INAU de unos 300 menores rapiñeros que se fugan con facilidad de los hogares.
Al otro día, el lunes 7, el ministro Bonomi también se refirió sobre el problema de los menores fugados y dijo que su cartera podía colaborar para buscar una solución al tema de la minoridad, pero remarcó que éste era un problema de resorte del Ministerio de Desarrollo (Mides) y del INAU.
Según las fuentes, en el gobierno se cree que conseguir 200 nuevas plazas para el INAU "es más fácil" que resolver el hacinamiento carcelario de los adultos. Además, una solución al problema de la minoridad tendría un impacto "a menor tiempo" en la seguridad de Montevideo.
Emergencia carcelaria
Al igual que el sistema penitenciario de adultos, los hogares del INAU sufren de hacinamiento. El gremio denunció que en el Centro de Internación Transitoria (CIT) y en hogares de la Colonia Berro los menores duermen en el piso. Hace un mes, en la Comisión Interpartidaria de Seguridad Pública, el oficialismo y la oposición acordaron crear un Instituto de Rehabilitación que nuclee tanto a presos adultos como a internos menores. Sin embargo, la creación de ese nuevo organismo, que no dependerá del Ministerio del Interior, no solucionará la falta de plazas existentes tanto en el sistema de reclusión de adultos como en el de menores infractores. El plan del Ministerio del Interior pretende trasladar a unos 1.000 en un plazo breve. Autoridades de esta cartera estiman que en un mes estarían listas las obras del ex penal de Mujeres de Punta de Rieles donde se alojarán unos 500 presos de baja peligrosidad provenientes del Comcar. Además, se trasladarán reclusos desde el Penal de Libertad hacia el Comcar. Los traslados también implicarán reclasificaciones de presos: no juntar a los primarios con los reincidentes, separar a los adictos y los reclusos que cometieron delitos sexuales y derivar a otros centros a internos que integran grupos enfrentados o que hayan tenido problemas de convivencia con otros encarcelados.
Para las autoridades carcelarias, el incremento de plazas debe ir junto a una mejor clasificación de los presos.