Un conocido ciudadano de Gualeguaychú recibió amenazas de muerte por su posición contraria al piquete de Arroyo Verde y desistió de participar en las mateadas planificadas para el domingo para no sufrir más agresiones. Guillermo Fazzio ya había sido objeto de hostigamiento e incluso debió mudarse por nueves meses para no exponerse ni poner en riesgo a su familia. "Cuando me disponía a participar de la mateada en Plaza de Mayo, han surgido aquí problemas para mí", escribió Fazzio el pasado 28 de mayo a un amigo en Buenos Aires. "No sé si sabes que los disidentes aquí somos silenciados. En mi caso ese amordazamiento ha sido violento y bajo amenaza de matarme si hablo", señala en un mail al que accedió El País. "(…) Por esto, mi participación en la mateada o en cualquier evento público con motivo similar, podría desatar más agresiones sobre mí o sobre mi familia", señaló.
Fazzio, que para no poner nerviosa a su familia declinó una comunicación telefónica, con El País. Por mail se definió como "arrinconado".
"Por un lado veo con desesperación como los que un día vinieron con una bandera de guerra han envenenado el alma de muchos, incluso parientes cercanos, que me responden con odio cuando disiento con ellos", relató. "Deseo con el alma enfrentar a los que nos coparon aquí pero, por el otro lado mi deber es proteger a mi familia. Esto es una trampa diabólica", dijo.
Fazzio fue objeto de amenazas y pintadas en su casa en diversas ocasiones. Las primeras fueron luego que el pasado 21 de junio de 2007 participó en un asado binacional en Las Cañas de argentinos y uruguayos que buscaban cómo recomponer los lazos entre los países y habló de ello en los medios.
"Considero como grandes responsables de este sometimiento de Gualeguaychú a la élite de las instituciones no gubernamentales y a los medios de prensa que silenciaron a los disidentes", dijo. "A esa élite pedí amparo moral (verbalmene y por escrito); un amparo que consistía en que emitieran una condena pública y notoria a las agresiones. Todas callaron", señaló.