LA HABANA - AP, AFP Y ANSA
Presos políticos cubanos serán trasladados a partir de hoy a cárceles cerca de sus familias y algunos enfermos a hospitales, un paso que podría llevar a liberaciones tras un diálogo sin precedentes entre el presidente Raúl Castro y la Iglesia Católica.
"La oficina de Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba le avisó a la Iglesia el viernes que se iban a trasladar los presos políticos a las cárceles de sus lugares de origen, para que los más enfermos sean atendidos en hospitales", informó ayer Orlando Márquez, miembro del arzobispado de La Habana.
La disidencia calcula que 17 presos políticos -a los que el gobierno castrista considera delincuentes comunes- están en cárceles fuera de sus lugares de residencia y al menos 26 están enfermos, de unos 200 que según la oposición existen en Cuba.
La iniciativa se registra luego de que el presidente Raúl Castro se reuniera el miércoles con el cardenal Jaime Ortega y el arzobispo de Santiago y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, monseñor Dionisio García, para hablar de la realidad cubana y temas como la situación de los presos políticos y de la disidencia.
Márquez confirmó que el obispo auxiliar de La Habana, Juan de Dios Hernández, visitó el sábado al disidente Guillermo Fariñas para informarle de la decisión. Éste se encuentra en huelga de hambre desde hace 89 días para exigir la liberación de los "26 presos políticos más enfermos" (ver aparte).
Monseñor Jorge Serpa, obispo de Pinar del Río (oeste) y encargado de la Pastoral Penitenciaria de la Iglesia, destacó el "beneficio humano y social", pues las familias deben "hacer sacrificios" para ver a sus presos por problemas de transporte. "Ayuda a limar asperezas. Todo esto es un proceso. Nadie está cerrado", añadió.
"Hay seriedad en las conversaciones. Por eso esperamos que paulatinamente se vayan dando los diferentes pasos, como acercar a los internos a donde están sus familias, la atención esmerada a los enfermos, y algún tipo de libertad extrapenal", comentó por su parte el arzobispo de Holguín, monseñor Emilio Aranguren.
Reacciones. El opositor Óscar Espinosa, condenado a 20 años en 2003 y excarcelado por enfermedad, señaló que las medidas reforzarán la esperanza de los presos y manifestó su "absoluta confianza" en la gestión de la Iglesia.
"El que el gobierno haya hecho pública la reunión muestra que hay seriedad", dijo su esposa Miriam Leyva. En tanto, el opositor moderado Manuel Cuesta opinó que tras estos "primeros pasos" Fariñas debe "flexibilizar" su huelga.
Pero un sector de la disidencia aún se muestra escéptico, como el presidente de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos, Elizardo Sánchez, que precisó: "Nos guiamos por hechos" y aún no tenemos nada (...) Estamos en permanente contacto con las familiares de los presos".
Castro, cuyo gobierno califica a los opositores de "mercenarios" de Washington, advirtió hace mes y medio que no "cederá al chantaje", al rechazar la crítica internacional a la situación de derechos humanos.
Marcha. Unas 40 Damas de Blanco, organización formada por familiares de 75 personas detenidas en 2003, 53 de las cuales siguen encarceladas, marcharon ayer esperanzadas de los traslados programados para hoy.
"Seguimos teniendo muchas esperanzas, las conversaciones van avanzando y esperamos que sean mucho más favorables para los presos. Esto es una escalera, no podemos subir de un salto todos los escalones, iremos paso a paso. Tenemos mucha fe de que habrá noticias nuevas pronto", declaró Laura Pollán, líder del grupo.
En tanto, otra de las principales figuras de Damas de Blanco, Berta Soler, manifestó tener "esperanza de que existan algunos movimientos, tanto de traslado de presos para que se acerquen a sus familias, como de excarcelaciones de los más enfermos".
De todos modos, las liberaciones de presos políticos o sus respectivos traslados a cárceles cercanas a sus domicilios se realizarán "de forma escalonada", informó el cardenal Ortega, en una reunión que mantuvo el sábado en La Habana con miembros de la organización.
"No podemos pensar que van a abrir inmediatamente las rejas y van a salir todos simultáneamente. Va a ser de forma escalonada", dijo Pollán al finalizar la manifestación por la Quinta Avenida.
La cifra
26 - Presos políticos cubanos serían trasladados a hospitales, tras el acuerdo entre la Iglesia Católica y el gobierno de Raúl Castro.