"Cincuenta años de vida de una ONG en este país, es muchísimo", dice Cristina Di Cristófaro, directora de Recaudación de Fondos y Difusión de Asociación Uruguaya de Aldeas Infantiles SOS. "Nos encuentra, además, en pleno crecimiento". Los programas de Acogimiento y Fortalecimiento Familiar han hecho que Aldeas logre su objetivo de darle protección a los niños y a la comunidad.
En junio se cumplen 50 años desde que Ilse Kasdorf sembró la primera semilla en Uruguay de lo que en Europa existía como SOS-Kinderdorf Internacional (organización que hoy está en más de 130 países). A partir de entonces se ha desarrollado el programa de Acogimiento, con aldeas en Montevideo, Florida y Salto. En estas aldeas, conformadas por varias casas regenteadas por diferentes madres, hoy viven 349 chicos en total. "Cada madre tiene la libertad de manejar su casa, dentro de los lineamientos generales de la organización. De esta forma el chico no se siente institucionalizado".
El programa de Fortalecimiento Familiar, diferente a las aldeas, funciona desde hace 8 años y trabaja directamente con la comunidad en las zonas de riesgo (en Florida, Salto, Montevideo y Paysandú). Estos centros acogen a los niños de entre 0 y 6 años. "Esta población es la más desprotegida, pero nosotros le damos la tranquilidad a la madre de que de 8.30 a 16.30 el niño estará alimentado, bajo un seguimiento de salud, talleres de esparcimiento y educación", explica Cristina.
El cuidado de estos niños no es el único objetivo. "Fortificar los lazos de la familia para que el niño pueda seguir viviendo en ella", es otro de los intereses que persigue la organización, y que logra mediante talleres (de la mano de personal especializado). "El programa no es para la comunidad, si no con la comunidad. Si los padres no se comprometen, el centro no funciona. Así que algunas cosas deben hacerlas ellos". En los talleres, Aldeas trabaja con los referentes del niño, pero también con aquellos vecinos que quieran apuntarse. "Tenemos talleres teóricos, con el tema de la autoestima por ejemplo, y luego talleres de inserción laboral, dependiendo de las necesidades de la zona; tejido, panificación, peluquería, reciclado".
Aldeas se propone extender este programa por todo el país, ya que, como dice Di Cristófaro, "la finalidad no es seguir eternamente con los centros, si no preparar al comité familiar para que pueda gerenciar el lugar por su cuenta".
En el marco de los 50 años, Aldeas Uruguay tiene programadas varias actividades. En agosto, una muestra en el Cabildo de Montevideo con obras de aquellos pintores que han participado en tarjetas navideñas. En setiembre, un programa de televisión para difundir las actividades, y para octubre un concierto de la filarmónica en el Solís, entre otras cosas.