Clegg será el viceministro de la coalición de gobierno

Los dos partidos cedieron; repartieron cargos en el gabinete

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"Nick Clegg y yo somos dos líderes políticos que quieren dejar a un lado las diferencias entre sus partidos y trabajar duro por el bien común y el interés nacional", comentó ayer David Cameron en su primer discurso oficial como primer ministro.

Tras anunciar la coalición de gobierno, el conservador dijo que "es la manera correcta de proporcionar a este país el gobierno fuerte, estable, bueno y decente que creo que tanto necesitamos".

Los líderes partidarios se reunieron anoche para definir los términos del acuerdo, tras lo cual un vocero de Downing Street anunció que "su majestad la reina ha tenido el placer de aprobar el nombramiento de Nick Clegg como viceprimer ministro".

"Se ha acordado que cinco cargos del gabinete serán ocupados por liberal demócratas, incluyendo el nombramiento de Nick Clegg", agregó sin dar más detalles. Hoy se dará a conocer la lista de los ministros, pero los ingleses dan por descontado que George Osborne, conservador, estará el frente de Finanzas y el ex líder del partido Tory, William Hague será el próximo canciller. También parece que Vince Cable, portavoz de Finanzas liberal-demócrata, ocupará otro puesto y que el próximo secretario de Defensa sería Liam Fox, defensor de que Gran Bretaña disuada con armas atómicas.

Aunque los liberal-demócratas tienen una ideología más parecida a la de los laboristas, las negociaciones entre los dos fracasaron. Muchos dirigentes del laborismo opinaban que era hora de ser oposición ya que quedaron en un lejano segundo lugar en la votación del jueves pasado.

Según trascendió, ambas fuerzas debieron dejar de lado algunas de sus propuestas a los efectos de lograr la coalición. Primero, las dos partes acordaron que cualquier negociación tendría como "eje central" la estabilidad económica y la reducción del déficit británico, que ronda el 12% del PIB.

Así, los liberal-demócratas tuvieron que ceder en sus ideas integracionistas y comprometerse a convocar a un referéndum ante cualquier traspaso de un mayor poder hacia la Unión Europea. También se comprometieron a no adoptar el euro como moneda durante los próximos cinco años.

Dejaron de lado, asimismo, su voluntad de legalizar a los inmigrantes y aceptaron la idea de David Cameron de intentar frenar la inmigración de los que no son europeos. A cambio, los conservadores se comprometieron a reformar parcialmente el sistema electoral. El nuevo gobierno eliminará el plan de los laboristas de aumentar el Seguro Nacional y reducirá los impuestos para quienes ganen menos. ANSA Y AFP

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