DANIEL ISGLEAS
El Frente Amplio llegó a su techo en 2004 y desde entonces viene reduciendo su caudal de votos en Montevideo, pese a lo cual retendrá la comuna y está en condiciones de disputarle intendencias al Partido Nacional en tres departamentos.
Esta es una de las conclusiones a la que arribaron los analistas César Aguiar (Equipos-Mori), Óscar Bottinelli (Factum) y Adolfo Garcé (Instituto de Ciencia Política de la Universidad de la República), quienes expusieron ayer sobre el escenario que se abrirá tras las elecciones departamentales del domingo 9, en el marco de un desayuno organizado por ADM.
Artigas, Río Negro y Cerro Largo son los departamentos donde la izquierda podría disputar el gobierno a los blancos; pero, más que por méritos propios, lo hará apoyada en la fragmentación de los partidos históricos.
Pese al riesgo que corre en Treinta y Tres, la división que existe en la oposición permitirá al Frente conservar ocho intendencias e incluso ganar otra, dijo Aguiar. Puso como ejemplo a los departamentos de Salto y Maldonado donde pese a que los intendentes no tienen un buen nivel de aceptación, la izquierda "va a ganar cómodamente" por la fragmentación de la oposición, que "se disputa el segundo puesto", dijo.
Según Bottinelli, el Frente Amplio tiene asegurado el triunfo en seis departamentos: Montevideo, Canelones, Maldonado, Salto, Rocha y Paysandú. Opinó que el Partido Nacional ganará en Tacuarembó, Durazno, Flores, San José, Soriano, Colonia y Lavalleja. Y que el Partido Colorado será el probable ganador en Rivera, intendencia que conservaría, pero aclaró que el Frente Amplio tiene posibilidades allí.
"El escenario más probable muestra que el Frente Amplio podrá ganar alguna intendencia más, y el menos probable es que el Partido Nacional gane a expensas de la izquierda", precisó el analista. Este escenario se daría "sin que el Frente aumente su votación, y como resultado de la división de la oposición", explicó.
Las perspectivas para el Frente Amplio señalan, según Factum, que podría no retener la intendencia de Florida y que la situación es incierta en Treinta y Tres.
Para el Partido Nacional, la consultora estima que tiene posibilidades de ganar en Treinta y Tres, pero a la vez arriesga perder las comunas de Artigas, Río Negro y Cerro Largo.
La tendencia global del Frente Amplio es a la caída y en Montevideo el domingo "va a sufrir un nuevo retroceso de votos" lo cual, sin embargo, no le impedirá mantener la Intendencia, sostuvo el experto.
En otro orden, dijo que en todo el país el Partido Nacional aumentará la distancia en votos con respecto al Partido Colorado, lo cual consideró importante para los nacionalistas porque de los gobiernos departamentales pueden surgir movimientos renovadores. Bottinelli puso como ejemplo la protección que cobró Jorge Larrañaga a partir de sus diez años de gobierno en Paysandú.
LUNA DE MIEL. El representante de la Udelar sostuvo que está "científicamente probado" que cuando el presidente está "en luna de miel" con la opinión pública los candidatos oficialistas se benefician y que, en este caso, los del Frente Amplio correrán con "viento a favor" en las elecciones departamentales.
Dos meses después de haber asumido el cargo, la popularidad de Mujica se encuentra en un punto más alto que la que tenía Tabaré Vázquez a la misma altura en 2005, dijo Garcé.
"Ese efecto luna de miel le hizo ganar ocho intendencias al Frente", recordó, lo que sustenta su creencia de que ahora puede retenerlas y sumar alguna más.
Coincidió con Aguiar en cuanto a que la dispersión de la oposición favorece al Frente Amplio.
La permanencia del Frente Amplio en el gobierno de Montevideo, sumado a que paulatinamente la izquierda va mejorando su perfil en el interior permitiría, a juicio de los expositores, que pudiera darse un "proceso social" que haga "confluir" a blancos y colorados en una nueva formulación política que preserve su identidad. Se presentaría como algo más allá de las alianzas electorales circunstanciales, probablemente una "concertación" como ha sucedido en otros países de la región, opinó Garcé.
Aguiar opinó, sin embargo, que a Bordaberry podría servirle esta alternativa en la medida en que el dirigente colorado perciba que le permitiría competir por el liderazgo de la oposición, cosa que estimó que ahora no puede hacer desde el Partido Colorado.
Garcé apuntó que los partidos históricos están llamados a "inventar fórmulas para concertar sin fusionarse ni perder identidad".
Según Garcé, en mayo de 2005 en cinco de los ocho departamentos donde finalmente se impuso el frente Amplio (Salto, Paysandú, Florida, Treinta y Tres y Maldonado) los votos sumados de blancos y colorados superaban a los de la izquierda. "De las ocho intendencias frenteamplistas, cinco son una concesión gentil de los partidos de la oposición", analizó.
A favor: Candidatos oficialistas aumentan su chance por el arrastre popular de Mujica.