A causa de la falta de acuerdo en la oposición sobre el cargo que les corresponde en la dirección de la enseñanza, el gobierno adelantó que igualmente enviará los pedidos de venias al Parlamento para los delegados del oficialismo.
Hoy, el problema está instalado por el quinto puesto en el Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración de Educación Pública (ANEP), que reclaman para sí tanto blancos como colorados. Mientras estos procesan sus diferencias, el gobierno está decidido a poner en el congelador el cargo esperando un tiempo "prudente", a la vez que se dispone a enviar al Parlamento los pedidos de venia para los otros cuatro directores, según adelantó el senador oficialista Enrique Rubio.
Lejos de aplacarse la disputa, blancos y colorados consideraron ayer que el cargo en el Codicen es "clave".
El senador José Amorín, de Proba, afirmó a El País que el sillón en el Codicen es "clave" para el Partido Colorado, y aclaró que interesa "desde siempre".
Desde la otra vereda, el senador Jorge Larrañaga, de Alianza Nacional, reiteró que el cargo en el Codicen corresponde al Partido Nacional porque es "la segunda fuerza" en el país y que no están dispuestos a apearse de esa postura. "Mi posición es clara: el cargo debe ser para el Partido Nacional. La educación es demasiado importante como para que el nacionalismo no tenga un representante", declaró ayer.
Larrañaga ya trasladó su posición a los tres senadores blancos que integran la comisión multipartidaria que negocia la integración de la oposición a los directorios de los organismos estatales, o sea Sergio Abreu, Francisco Gallinal y Luis Alberto Heber. Y cuando el presidente del Directorio blanco Luis Alberto Lacalle regrese al país, Larrañaga le comentará cual es la posición.
LAS VENIAS. En lo que blancos y colorados coinciden es en que no hay que prolongar la discusión a través de los medios y en que en una reunión bipartidaria se tendrá que zanjar la diferencia.
Mientras esto sucede, el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, con una perspectiva mayor que los otros partidos de la oposición trata de calmar las aguas. Así, los instó a apurar un entendimiento con el gobierno. "El Partido Independiente tiene disposición a encontrar un acuerdo. Los partidos de oposición tenemos que entendernos rápidamente y responder a la propuesta generosa del gobierno", dijo Mieres a El País.
Desde el oficialismo las cosas están más claras. "El gobierno no va a llenar el cargo que ha ofrecido a la oposición y esperará el tiempo prudente que esto demande", declaró ayer Rubio en El Espectador. Añadió que el oficialismo no intervendrá en el diferendo aunque aclaró que reclamará apurar las conversaciones en caso de observar que las negociaciones no avanzan.
Legisladores de la oposición tienen la percepción de que un acuerdo en torno al Codicen y otros cargos que pueden estar ligados sobrevendrá recién después de las municipales del 9 de mayo, dijeron a El País.
De todos modos, la idea de Larrañaga es acelerar lo máximo posible las negociaciones entre los partidos de la oposición, de acuerdo a lo solicitado por el presidente Mujica.
La semana próxima, el Poder Ejecutivo comenzará a enviar al Parlamento los pedidos de venia para algunos cargos en los directorios de los entes autónomos y servicios descentralizados. Serán todos representantes del oficialismo.
En el Codicen se nombrará al decano de la Facultad de Humanidades, José Seoane, como presidente, y a Nora Castro, que será vicepresidenta.
En representación de los gremios ocuparían cargos los dos delegados de la Lista 1 que triunfaron en las elecciones que se celebraron el 24 de febrero, es decir Teresita Capurro y Néstor Pereyra.
Rubio: "El gobierno va a esperar el acuerdo un tiempo prudente", dijo el negociador oficialista.