EDUARDO BARRENECHE
El Ministerio del Interior trasladará reclusos a instalaciones militares bajo la custodia de personal policial, según el proyecto de ley de Emergencia Carcelaria presentado ayer por el oficialismo en la Comisión Multipartidaria sobre Sistema Penitenciario.
La iniciativa, que fue elaborada por el diputado Jorge Orrico y la asesora del Ministerio del Interior Silvia Izquierdo, también establece la creación de 1.500 nuevos cargos en la Dirección Nacional de Cárceles.
El proyecto de ley, al que tuvo acceso El País, faculta al Poder Ejecutivo a recurrir a fuentes de financiamiento para ser utilizadas en la construcción, reciclaje de edificios e instalaciones penitenciarias; contratar en régimen de arriendo o comodato (préstamo de uso) locales destinados a prisiones y adquirir el equipamiento necesario para esos establecimientos.
El senador blanco Carlos Moreira dijo que el gobierno pretende que este proyecto ingrese como urgente consideración por el Senado y que se apruebe en forma consensuada.
"Este proyecto de ley le otorga recursos al Ministerio del Interior antes del presupuesto", dijo.
ANOMALÍAS. En la reunión de ayer de la Comisión Interpartidaria participó el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, el senador Moreira, los diputados Aníbal Gloodofsky (Vamos Uruguay) y Orrico (Asamblea Uruguay) y la delegada del Partido Independiente, Mariela Demarco.
Bonomi dijo que las cárceles uruguayas padecen una insuficiencia edilicia y destacó que varios complejos carcelarios sufren diversas anomalías funcionales provocadas por el hacinamiento.
Orrico indicó que la intención del gobierno es "agilizar" una respuesta al problema carcelario como lo solicitó el presidente José Mujica, en una reunión mantenida el jueves 15 con coordinadores de todas las bancadas legislativas.
Tras advertir que coincidía con Bonomi sobre que había una emergencia carcelaria, Gloodofsky afirmó que el proyecto de ley del gobierno "es un parche costosísimo para el Estado. No es una solución de fondo". Citando datos oficiales, dijo que en los próximos años las cárceles recibirán a otros 5.000 presos. "¿Dónde el gobierno los alojará?", se preguntó.