LUCÍA BALDOMIR
Las empresarios ven como una alternativa viable abrir su capital accionario en la Bolsa pero reclaman que el gobierno dé mayores incentivos fiscales para reducir costos, mitigue riesgos especulativos y promueva prácticas corporativas.
Los planteos surgen de un resumen de dos reuniones informativas sobre la ley del mercado de valores a empresarios realizada por la consultora Deloitte en el último mes y al que accedió El País.
En las reuniones si bien se coincidió en que la ley es "un aporte significativo" que "ofrece oportunidades", sostienen que la reglamentación de la misma debería incorporar ciertos aspectos que permitan promover el mercado "sin asumir riesgos".
Entre éstos, los empresarios señalaron que se debe tomar en cuenta que "los mayores costos por acceso al mercado de capitales sean compensados por estímulos impositivos".
Los privados tienen dudas sobre cuánto será el mínimo de acciones que se exigirá para que la exoneración impositiva sobre los dividendos -prevista en la ley- opere. Además ven "dificultades operativas" para la retención del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas sobre los intereses de las Obligaciones Negociables (ON) "ya que el emisor no está en condiciones de conocer la identidad del tenedor de las ON y, por tanto, si es sujeto pasivo o no de IRPF".
En este sentido, lo que afirman es que podría estar reteniendo IRPF de los intereses de ON que están mantenidas por un sujeto no pasivo de dicho impuesto.
En la reunión también se planteó los problemas que representa el hecho de que los "proyectos nuevos no califican para entrar en el mercado de capitales, al no tener una historia de utilidades".
Además los empresarios plantearon que se deberían dar "plazos para incorporar prácticas de gobierno corporativo acordes a un razonable mercado de capitales" o "analizar o adecuar el régimen sancionatorio, de forma de que las empresas realmente interioricen dichas prácticas en su gestión diaria y no sean factores de mero cumplimiento".
Según el informe de Deloitte, si bien los empresarios expresan su acuerdo con la necesidad de implementar prácticas de gobierno corporativo, reflejaron su "preocupación por los costos implícitos de adoptar estas prácticas, así como el riesgo de exposición y/o reputación que conlleva el no cumplimiento". Por eso entienden que es "necesario promover un mayor régimen de exoneraciones o ventajas impositivas".
Uno de los ejemplos que se planteó fue que las empresas tienen que cumplir menos requisitos al solicitar un crédito bancario que al recurrir a la Bolsa. En este sentido puede generarse el "riesgo de que una empresa que no tenga necesidad de abrirse al mercado de capitales, por ejemplo, porque aún no se encuentra topeada en el sistema financiero para solicitar créditos, no lo haga".
Otra de las inquietudes es la seguridad de las emisiones.
"Se plantea la necesidad de investigar sobre mejores prácticas en mercados de valores estructurados y con experiencia, a efectos de analizar los mecanismos de seguridad o mitigantes de riesgo que se exigen a los emisores". Se plantea el caso de emisiones vinculadas al sector agroindustrial, donde, por ejemplo, se exige la contratación de determinados seguros.
A los planteos generales se le suma que los empresarios consideran que al emitir acciones en la Bolsa se puede ingresar en un círculo vicioso, dado que si bien "seguramente el mercado de capitales ofrece mayor plazo de financiamiento, en esas condiciones la demanda por el papel se reduce, siendo apetecible para pocos actores del mercado y, con lo cual, hacen dudar de que el mejor proceso sea una oferta pública en lugar de una negociación privada con dichos actores".
Dentro de la Bolsa de Valores de Montevideo ya se iniciaron gestiones a nivel de gobierno para que sean las empresas públicas que operan bajo el derecho privado las primeras en emitir acciones en la Bolsa.
Se considera que una vez que se reflejen los beneficios de la transparencia informativa y de acceso a volúmenes de fondos interesantes, varios privados seguirán por ese camino.
Empresarios: Algunos ven que el sistema financiero es más beneficioso.