PABLO ANTÚNEZ
En lo que va del año los importadores rusos pagan 20% más por la carne vacuna que compran, pero los valores parecen haber llegado al máximo, según los operadores. Aun así estiman que las compras continuarán creciendo en volumen.
Los importadores rusos tienen las nuevas licencias de importación desde hace un mes y están comprando fuerte.
Uruguay no es el único abastecedor de este mercado dentro de Sudamérica, también les venden carne a los rusos Brasil y Paraguay. Sin embargo, en lo que va del año, semana a semana, la Federación Rusa continúa posicionándose como el principal comprador de carne bovina uruguaya, según las estadísticas del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
"Los precios que están pagando los importadores rusos subieron 20% en lo que va del año", aseguró a El País Samy Ragi, director de la empresa Mirasco International Food Merchants, que tiene una fuerte presencia en este mercado.
Hoy las compras están focalizadas en carne bovina, básicamente en delanteros vacunos, recortes del desosado y rueda, pero meses atrás, los importadores rusos compraban todas las menudencias bovinas que encontraban a su paso. Dentro de este rubro, la Federación Rusa era el principal mercado para lenguas e hígados bovinos.
Desde la óptica de Ragi, todo hace prever que "continuarán incrementando las compras de carne uruguaya en las próximas semanas", pero según su visión, "los precios parecen haber llegado a un techo".
El volumen total de importación previsto por Rusia para lo que queda del año, abarca 16.275 toneladas de Estados Unidos, 45.000 toneladas dentro de la Unión Europea y 336.225 de terceros países y ahí es donde entra la carne uruguaya en este mercado.
Los importadores rusos precisan importar más carne, porque la producción interna dentro de su país cayó y quienes están en permanente contacto con los importadores en el mercado mundial, lo tienen muy claro. Es por eso que hoy las empresas cárnicas uruguayas y las brasileñas presionan para valorizar más los productos a exportar, pero los importadores se resisten a pactar valores por encima de los actuales.
Otros operadores del mercado cárnico consultados por El País, también se mostraron confiados en que las compras de los rusos continuarán fuerte durante las próximas semanas, pero no se animan a pronosticar qué pasará con los precios.
Hoy Uruguay tiene suficientes mercados -más de 100 nichos- para colocar sus carnes, principalmente la bovina, que es el motor de las exportaciones. Ese abanico de nichos posibilita que los frigoríficos puedan hacer valer cada vez más sus productos, colocándolos en los nichos de mayor valor. Por otro lado, a nivel de cortes, posibilita tener un abanico suficiente de opciones como para colocar toda la res.
Un alto potencial como compradores
En el acumulado de los primeros cuatro meses del año pasado los rusos se llevaron 13.853 toneladas peso canal de carne por un valor de US$ 92,3 millones y en lo que va de 2010 llevan importadas 25.673 toneladas peso canal por US$ 86,8 millones, según las estadísticas del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
Estos datos reflejan el incremento en el volumen de compras de la carne uruguaya en este mercado, que en 2009 -a la fecha citada anteriormente- acaparaba el 15,12% del total embarcado de carne vacuna y hoy ya está representando el 26% dentro del primer trimestre del año en curso.
Es tradicional que los rusos compren carne para industria y que se focalicen en los cortes del delantero bovino, aquellos cortes más populares, aunque también han comprado cortes de alto valor.
La Federación Rusa es el único mercado que tiene Uruguay para cortes y menudencias directamente al consumo, incluida también la carne de ovinos y esa es una enorme ventaja al momento de vender, porque los frigoríficos tienen varias opciones.
Por otra parte, cabe recordar que el año pasado los rusos también fueron importantes compradores de carne equina producida en los frigoríficos uruguayos y también de menudencias de la especie, productos por los que pagaron muy buenos valores; a la vez, hicieron algunas operaciones por carne aviar.
Para Uruguay las perspectivas son por demás alentadoras y todos se inclinan a que las ventas crecerán.