Según informa hoy El País, la presidenta del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), Nora Castro, dijo que las denuncias que efectuó el ex director del Instituto Técnico de Rehabilitación Juvenil (Interj), Mateo Méndez, al momento de su renuncia, hace 13 meses, "no fueron encontradas". "Lo único que hay son de declaraciones de prensa de Méndez. Tampoco hay datos en ellas que ameriten decir que en tal o cual lugar (del INAU) hay determinados problemas", señaló.
Por su parte, desde el sindicato del Instituto se aseguró que "el padre Mateo estaba ejerciendo un cargo público y tenía que denunciar". "Se fue dejando un vacío de poder en una situación muy grave", expresó el presidente del gremio a El País, Joselo López.
La respuesta a estas consideraciones no se hizo esperar. Esta mañana, en Radio Carve, Méndez sostuvo que en el INAU "no se necesitan más evidencias" para observar que "se está invirtiendo mucho para tener resultados muy malos".
En este sentido, dijo que ve "cierta displicencia de las autoridades". "Si existe buena voluntad en la búsqueda, uno invierte tiempo para encontrar las fallas del sistema, que están a la vista. Sería bueno un sinceramiento de la institución", reclamó.
Méndez también aseveró que las acciones que se llevan adelante para rehabilitar a los adolescentes no funcionan.
Además, habló de un "círculo vicioso", porque sostuvo que "hay trabas en los decretos y leyes (que) no permiten acelerar los procesos" (…), "más allá de que hay gente que quiere hacer las cosas bien", apuntó.
"Necesitamos sentarnos en una mesa y planificar cambios, porque seguimos teniendo más de lo mismo", consideró.
Quien ahora ejerce como párroco en Las Piedras recordó cuáles fueron las acusaciones que efectuó al momento de renunciar e indicó que "lo habíamos hablado con (Julio) Guarteche para avanzar en esto": "Incumplimiento de tareas, medidas excesivas de encierro, no atención personalizada a chicos, no vinculación con la familia, falta de proyectos a corto y mediano plazo".
Consultado sobre si volvería a la Dirección del Interj, respondió que "las cosas no están dadas para hacer una cosa seria".