La diáspora haitiana, que con sus remesas es una fuente vital de recursos para el país, se reúne este lunes y martes en la OEA para debatir ideas para la reconstrucción de Haití, devastado en enero por un sismo, antes de la reunión de donantes del 31 de marzo en la ONU.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, agradeció el apoyo de la diáspora del país más pobre del continente, en un mensaje grabado al inicio de las discusiones.
"Hay que empezar a planificar para la reconstrucción y recuperación a largo plazo (...). En los meses y años por venir, Haití necesita del trabajo duro y la determinación de su gente", indicó Clinton.
El ministro haitiano para la diáspora, Edwin Paraison, recordó que los 4 millones de haitianos que viven en el extranjero envían a su país 2.000 millones de dólares al año, un monto "más voluminoso que la ayuda internacional".
"Queda claro que existe una dinámica posterior al 12 de enero (día del sismo) que reclama que se lance un debate sobre el lugar que tiene la diáspora de Haití", en la reconstrucción del país, dijo Paraison.
Marie St. Fleur, una representante de la diáspora haitiano-estadounidense del congreso del Estado de Massachusetts, hizo un mea culpa: "La enorme cantidad de pérdida de vidas en Haití se debió a años de negligencia de todos".
El sismo en Haití dejó más de 220.000 muertos y 1,3 millones de personas sin hogar.
"Tenemos que estar dispuestos a acompañar a este o cualquier gobierno en la construcción de capacidades para servir a su pueblo", dijo St. Fleur, pero advirtió: "Exigimos transparencia, rendición de cuentas y sobre todo resultados de todas las partes".
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, llamó por su parte a que el esfuerzo para reconstruir Haití se produzca de forma coordinada para maximizar los recursos.
"Si cada dependencia trata de lidiar con el problema a solas, como se hacía antes del terremoto, habremos desperdiciado recursos preciosos", dijo Insulza.
Durante los talleres, se debatirá sobre las necesidades humanitarias urgentes, fortalecimiento de la gobernabilidad, planes para mitigar efectos de los desastres naturales y proyectos para el desarrollo económico y social, entre otros.
Las conclusiones de la diáspora tras el encuentro serán llevadas a la reunión de donantes en la ONU en Nueva York. (AFP)