Los abogados de Roman Polanski, acusado de un delito sexual, pidieron ayer que se cierre el caso y se deje en libertad a su cliente, alegando mala conducta judicial en los procedimientos originales. Presentaron ante la Corte de apelación de Los Angeles un pedido para que se tome en consideración una declaración jurada, que confirmaría errores de procedimiento y un comportamiento poco profesional del juez encargado del caso en ese entonces, Laurence Rittenband, quien discutió con fiscales de distrito algunos aspectos del caso en sesiones secretas.