No se puede negar que la intendencia de Maldonado ostenta una conducta coherente a lo largo de los últimos 5 años. La gestión del intendente de los Santos que empezó bajo denuncias de irregularidades apunta a concluir igual. En 2005, a poco de asumir, de los Santos dispuso en forma directa, sin licitación y sin aprobación del Tribunal de Cuentas, la concesión de ciertos servicios. El más discutido incluso dentro de su propio partido político, fue el Netcom-Satenil, empresa adjudicataria de la cartelería de Maldonado que logró, gracias a esa decisión, jugosas ganancias en los años siguientes. Ahora, de los Santos cierra su actuación con más de un millón y medio de dólares pagados en su mayoría a empresas privadas sin la intervención del Tribunal. Coherente, sin duda alguna.