Los funcionarios no médicos del Hospital Maciel resolvieron ayer poner paños fríos al conflicto iniciado el jueves ante la promesa del directorio de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) de incorporar nuevos cargos en Enfermería, lo que constituye el principal reclamo de los trabajadores.
Según informaron a El País fuentes del hospital, durante este fin de semana ingresaron unos diez nuevos funcionarios para hacerse cargo de tareas de enfermería en las salas de internación.
Esto motivó que se levantaran -provisoriamente- las medidas de lucha dispuestas. Entre otras cosas, los funcionarios habían restringido el número de camas por salas de internación hasta llegar a la ecuación de diez pacientes por cada enfermero.
En los días que duró el conflicto, los enfermeros delegaron en las nurses de guardia cualquier tipo de función asistencial que vaya más allá de las responsabilidades delineadas en el contexto de la huelga.
Pese a las incorporaciones concertadas, los funcionarios reclaman el ingreso de, al menos, cuatro cargos más y esperarán ahora hasta el martes para evaluar la situación y definir los pasos a seguir.
Ese día habrá una asamblea y sino se han concretado los ingresos prometidos, se retomará el conflicto, confiaron las fuentes del hospital.
Carencias. La cobertura de un enfermero cada diez pacientes en sala está establecida por decreto de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los enfermeros reclaman que se cumpla con este concepto de atención en las salas de internación.
También son necesarios nuevos puestos en el área de Emergencia del hospital.
Faltan mÁs de 3.000 puestos
El Colegio de Enfermeras del Uruguay anunció hace unas semanas que reclamará al futuro presidente, José Mujica, que se cubran en forma "urgente" 3.472 puestos a nivel de Salud Pública y las mutualistas privadas para prestar servicios en el primer nivel de atención del sistema de salud. En Uruguay hay 2.800 enfermeros profesionales y unos 15.000 auxiliares de enfermería.