ROMA | AFP, ANSA Y EL PAÍS DE MADRID
Un nuevo escándalo por corrupción y mafia estalló en Italia tras la detención de 56 personas en varios países de Europa, entre ellas un senador y directivos de importantes sociedades de telecomunicaciones por un fraude de US$ 495 millones.
Tangentópolis, el caso que hundió a la Democracia Cristiana y el Partido Socialista Italiano, empieza a parecerse a una mera gamberrada. La corrupción de la Italia del siglo XXI supera todas las previsiones. Lo advirtió el senador y presidente de la Comisión Antimafia, Giuseppe Pisanu, en Il Corriere della Sera. "Esto es peor", declaró. "Entonces colapsó el sistema de financiación de los partidos, ahora está en discusión la unidad nacional y en riesgo la cohesión social. Se ha cerrado el horizonte del interés general y se han abierto las cataratas del interés privado, del enriquecimiento personal y de la corrupción desbordada".
Unas horas más tarde, se conocían los primeros detalles del enésimo escándalo, que el propio juez de instrucción definió como "el mayor fraude de la historia italiana".
El tribunal de Roma ordenó la detención de nueve personas en el Reino Unido, 5 en Suiza, 3 en EE.UU., 1 en Panamá, así como la del senador Nicola Di Girolamo, del partido Pueblo de la Libertad (PDL), la formación de Silvio Berlusconi, afectada también por el reciente escándalo por corrupción en el servicio de Protección Civil, dirigido por uno de los asesores más cercanos del jefe de gobierno.
Entre los involucrados figura Silvio Scaglia, fundador del grupo de telecomunicaciones Fastweb y la decimotercera fortuna de Italia, según la lista elaborada por la revista estadounidense Forbes. Scaglia, que se encuentra en el extranjero, en un comunicado oficial se declaró ajeno a los hechos y dispuesto a aclarar su situación.
Los jueces romanos solicitaron la custodia judicial de las dos empresas involucradas, Telecom Italia Sparkle, filial al 100% del Telecom Italia y de Fastweb, cuyo mayor accionista es el operador suizo Swisscom, con el 82%.
"Hemos expedido 56 órdenes de detención", anunció ayer a la prensa el magistrado encargado de la investigación, Giancarlo Capaldo, quien no precisó el número de personas efectivamente encarceladas.
Todas las personas han sido acusadas de asociación para delinquir y reciclaje de dinero negro así como de empleo de elevados capitales adquiridos ilícitamente a través de un complejo sistema de fraude fiscal. Entre los detenidos figura un oficial de la policía financiera encargado de las finanzas públicas, Luca Berriola, quien recibió sobornos para encubrir parte del reciclaje.
Los dos grupos de telecomunicaciones Fastweb y Telecom Italia Sparkle (filial de Telecom Italia), a través de un complicado juego de escrituras contables, facturaron en total US$ 2.440 millones en servicios jamás efectuados a sociedades extranjeras amigas, evadiendo ante el fisco unos US$ 495 millones, explicó el magistrado.
"El reciclaje fue realizado a través de falsas facturas de servicios telefónicos e Internet", precisó Capaldo.
Fastweb, cuyo título en la Bolsa de Valores descendió ayer de un 5%, indicó en un comunicado que se considera parte lesa, aunque confirmó que el actual administrador, Stefano Parisi, y otros dos directivos, están siendo investigados.
El pedido de detención para el senador, que goza de inmunidad, fue hecho debido a las conexiones con varios detenidos, los cuales favorecieron su elección en un colegio electoral de Alemania. El empresario romano Gennaro Mokbel y algunos miembros del clan mafioso Arena se pusieron de acuerdo en apoyar la elección de Di Girolamo reuniendo votos de los calabreses residentes en Alemania. La "ndrangheta" (mafia calabresa) manipuló las cédulas electorales y le hizo conquistar el escaño. El senador prestó servicios a la organización mafiosa por su posición, que le permitía realizar movimientos trasnacionales de dinero sucio.
Las cifras
495 Son los millones de dólares a los que ascendió el fraude fiscal que investiga la justicia italiana en materia de telecomunicaciones.
56 Son las personas a las que la justicia pidió detener ayer en 5 países: Reino Unido, Suiza, EE.UU., Panamá e Italia.