Diego Ferreira
El gobierno permitirá que se mantenga el piquete en los accesos de Montevideo mientras no inhabilite la libre circulación. El MTSS llamó a que el conflicto que involucra a los trabajadores de la refinería Ancap se resuelva sin "revolear el poncho".
El ministro de Trabajo, Julio Baráibar, dijo ayer a El País que si el piquete sindical no afecta completamente la circulación del tránsito. "Está dentro de lo que nosotros admitimos", dijo.
Baráibar apuntó que esto se enmarca dentro "del derecho de un sindicato, de un sector de trabajadores que se siente atropellado por determinada actitud y demuestra a la opinión pública" sus reclamos a través de este tipo de medidas.
Empero, aclaró que no se tolerarán los cortes de ruta si son totales. "Medidas inhabilitantes en las vías de tránsito no las admitimos, si en realidad lo que hacen es enlentecer, admitimos eso", esgrimió el jerarca.
Desde el miércoles 3, los obreros de la refinería Ancap salen a la ruta en reclamo de mayores medidas de seguridad laboral. En la zona de los accesos de Montevideo, los manifestantes efectúan un corte parcial y aprovechan para repartir volantes a los automovilistas para denunciar su conflicto con las empresas AESA, Saceem y Teyma, encargadas de las obras de ampliación de la refinería de Ancap, ubicada en Capurro.
En la mañana, los trabajadores paran una hora y media y en la tarde, lo hacen por una hora. Durante ese lapso y de forma intermitente aplican el piquete parcial (durante varios minutos) sobre una de las sendas, provocando el enlentecimiento del tránsito.
Los representantes del gremio de la construcción (Sunca) subrayan que, más allá de los trastornos ocasionados por el corte, han sido "responsables de lo que hacen y no ha habido ningún accidente", explicó Aníbal Silva, uno de los trabajadores movilizados.
La protesta ha ameritado la presencia de Policía Caminera para controlar la situación, la que está bajo control según las autoridades. "Ellos hacen cortes parciales cada 15 minutos. De las dos sendas, ellos cortan una y dejan la otra para que pase el tránsito", explicó Sergio Olivera, jefe de Prensa de Policía Caminera.
El funcionario indicó que una situación distinta sería si se tratara de un corte total, por lo que incluso no se prevé un despliegue especial como consecuencia del incremento del flujo de vehículos en este fin de semana de Carnaval.
seguridad. Los trabajadores argumentan que salen a la calle luego de varios meses de reclamos que no han sido atendidos.
"Tres meses de espera, tres meses en silencio de parte de las empresas frente al planteo, allá por diciembre, de nuestra plataforma", explicó Iván Hafliger, secretario de prensa del Sunca. Recién hace dos semanas se produjo la primera reunión entre los delegados sindicales y los de las empresas, sin que existiera un acercamiento.
El principal reclamo de los trabajadores es el de mayor seguridad ya que muchos de sus compañeros han sufrido importantes lesiones. "Trabajar en una refinería es altamente peligroso", más aún cuando los operarios no están acostumbrados a estos establecimientos, explicó Miguel Bergara, delegado de obra en la refinería y dirigente del Sunca. Agregó que varias veces han demandado mejores condiciones laborales y la aplicación de un "organigrama de seguridad", sin éxito.
El País intentó comunicarse con las empresas, pero no fue atendido.
Además, la plataforma reivindicativa apunta a que se respeten los pagos a los trabajadores sub-contratados y que reciban capacitación en el área técnica así como en materia de seguridad.
Un tercer aspecto es el económico. Demandan el pago de incentivos como el premio por finalización de obra. En la última reunión (esta semana), la empresa ofreció una compensación de $ 500 mensuales por trabajador, lo que el gremio consideró insuficiente
En este contexto, el MTSS convocó a las partes para el próximo miércoles. Al menos hasta entonces las medidas continuarían y no se descartó que puedan sumarse otras.
Baráibar destacó la importancia de que se pueda llegar a un acuerdo por la negociación. "Los problemas se arreglan mejor conversando y no revoleando el poncho", concluyó.
Ocupan dos pesqueros por falta de trabajo o de una decisión de despido de la empresa
RAÚL MERNIES
Unos 20 marineros de los buques pesqueros "Vikyng Sur" y "Ross Star" ocuparon sus naves y duermen allí desde el martes, como medida de protesta y argumentando incumplimiento de pago por parte de las empresas armadoras.
"No a la inversión extranjera oportunista en el sector", reza una de las pancartas que une los dos barcos, amarrados al muelle 11 del puerto de Montevideo. "Seguiremos así hasta que nos den una solución razonable", contó a El País Omar Viera, uno de los marineros apostados en los buques.
Ambas naves pertenecen a Encomar y Talibent, empresas de origen canadiense que operan en Uruguay y se dedican a la pesca de merluza negra.
Según el relato de los tripulantes, los barcos solo salieron una vez en el pasado año 2009. "Por esa `marea` de 24 días cobramos 14.000 pesos. No podemos vivir todo el año con eso", afirmó indignado Ney Vaz Martins, otro integrante de la tripulación.
Vaz Martins es uno de los más apresurados en encontrar una solución, ya que su situación terminó de complicarse cuando en los últimos días le llegó la orden de desalojo de su casa en Atlántida. Para poder seguir viviendo allí debe pagar, al menos $26.000 la próxima semana.
El Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (SUNTMA), explicó que los obreros ya hicieron uso de su derecho de seguro de paro y que una vez finalizado el mismo tampoco se les pagó el despido. "Nos tienen como rehenes; no nos pagan ni nos echan", agregó Viera.
Consultadas por El País, las empresas armadoras se negaron a dar todo tipo de información al respecto.
Los obreros aseguraron que hay un abogado que representa a las empresas. "Creo que se llama Gardere", recuerda Omar Viera. El letrado les ofreció un adelanto de las licencias de 2009 como solución.
"Como no tenemos nada, vamos a tener que agarrar esa plata. Pero pasan 10 días ¿y después qué?", se preguntó.
Los marineros exigen que se establezca un calendario de salidas periódicas durante al año y que la empresa, además, les garantice estabilidad laboral.
Ayer, representantes del sindicato tenían previsto reunirse con autoridades del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, en busca de una solución.
Los obreros agregaron que las empresas tienen un tercer barco que estaría listo para zarpar y de no llegar a un acuerdo, también lo ocuparán, impidiendo su salida.
La cifra
20.000 Es la suma estimada, en dólares, que se paga en el mercado por cada tonelada de merluza negra.
Un verano con varios cortes
El fin del 2009 y el inicio del 2010 han traído la aplicación de piquetes sindicales.
El antecedente más inmediato es el corte parcial aplicado por clasificadores de residuos en la Ruta 1 el pasado 1° de febrero. El corte fue en rechazo a medidas adoptadas por la Intendencia de San José contra un reciclador que trabajaba en el Vertedero de Residuos de Ciudad del Plata.
Anteriormente, el 11 de enero, el gremio de la bebida (FOEB) hizo un piquete parcial de una hora en la rambla de Pocitos en reclamo del despido de cinco trabajadoras de la empresa de agua embotellada Kazbek.
Consultado sobre la práctica del corte de calle, el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo, afirmó que en Uruguay "no hay una modalidad extendida del piquete". Castillo aseguró que si bien "el piquete no es una de las movilizaciones más características" de los gremios uruguayos, "el movimiento sindical tiene la característica de practicar todas las modalidades de movilización y lucha posibles". El sindicalista explicó que la definición de medidas está atada al gremio, al momento y al conflicto que las originaron.