KABUL | Cientos de familias afganas abandonan desde hace cuatro días la ciudad de Marjah, en el Sur, después que helicópteros de las fuerzas aliadas que pelean en ese país anunciaran la inminencia de nuevas operaciones a gran escala en la zona. Ayer murieron 4 policías en un atentado en esa zona.
El objetivo de las fuerzas de la OTAN es quebrar el frente talibán en el Sur de Afganistán, y por eso lanzarán contra la región de Helmand la ofensiva más importante desde la invasión, en 2001. Las autoridades no han revelado cuándo comenzará el despliegue.
Denominada "Operación Mushtarak" -"juntos" en lenguaje local, ya que las tropas afganas se unen a las fuerzas internacionales-, la misión se produce tras otras dos operaciones llevadas a cabo el año pasado en esta región, considerada como una de las más peligrosas de Afganistán.
Por su parte, los talibanes aseguran que han congregado a numerosos combatientes alrededor de la localidad de Marjah. "Tenemos la situación bajo control, y estamos dispuestos a combatir", afirmó Yusuf Ahmadi, portavoz de los talibanes, en conversación telefónica desde un lugar secreto.
El militar norteamericano que hace cabeza en Afganistán, el general Stanley McChrystal, afirmó que el elemento de sorpresa no es tan importante como comunicar a los 80.000 residentes de esa ciudad que el gobierno afgano está por reemplazar a los caudillos del Talibán y a los narcotraficantes.
"Estamos tratando de crear una situación en la que les hagamos saber que cuando el gobierno restablezca la seguridad, ellos tendrán opciones", dijo McChrystal, quien dirige a los 113.000 soldados internacionales que están desplegados en el territorio afgano.
El general indicó que, en el marco del programa de reconciliación propuesto por el presidente afgano Hamid Karzai, con una política de mano abierta a los insurgentes arrepentidos, la operación que desarrollará no será solamente militar.
Será "una operación a la vez militar y civil, ya que lo que va a cambiar no es la seguridad, sino también la gobernabilidad", dijo el general McChrystal, quien puntualizó que se trata de "una operación dirigida por Afganistán". AFP, ANSA Y AP