P.BESADA Y M.CABRERA
En 2009 el gobierno gastó más de US$ 100 millones para apoyar la ciencia y tecnología, y será más este año. La idea de crear un ministerio del ramo quedó por el camino, pero el próximo gobierno reforzará instituciones el LATU y la ANII.
Así lo aseguró a El País la senadora y futura primera dama Lucía Topolansky, quien también manejó la posibilidad de que la Residencia de Suárez y Reyes sea la sede de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII).
En el Frente Amplio incluso se manejó el nombre de Ricardo Ehrlich para dirigir la eventual cartera de Ciencia y Tecnología. Pero lo que concretamente se hará en los próximos cinco años será, por un lado, duplicar el presupuesto de la ANII para el 2014, y por otro apuntalar a las instituciones del área, incluyendo al Instituto Clemente Estable, el Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (Cudim) y el Instituto Pasteur.
Como señal de la voluntad política de fomentar el desarrollo del área, el vicepresidente de la ANII, Edgardo Rubianes, indicó que la inversión pública para financiar actividades de ciencia y tecnología creció de US$ 36 millones en 2005 a US$ 102 millones en 2008. "La centralidad de la ciencia, la tecnología y la innovación en el programa gubernamental progresista no está en cuestión", indicó Rubianes. "Ya quedó demostrada cuando el Uruguay Innovador fue incluido como uno de los cinco ejes de la plataforma que sustentó la candidatura de Tabaré Vázquez en 2004", señaló.
El actual ministro de Industria y futuro presidente de Ancap, Raúl Sendic, manifestó que su padre, fundador del MLN, tenía "una gran preocupación" por el desarrollo de la investigación científica y académica. Recientemente en una entrevista en el programa Claves Políticas, el jerarca expresó que su padre trabajó junto a Ehrlich y a Henry Engler, actual director del Cudim. "Queriéndolos perjudicar creo que los beneficiaron, cuando durante 14 años en la cárcel la única literatura a la que tuvieron acceso fue la literatura científica", indicó Sendic.