El temporal se llevó la vida de una bebé de 35 días

Trágico. La caída de un gran eucalipto sobre una casa fue fatal para familia sanducera

 20100204 442x600

SANDRA KANOVICH Y DANIEL ROJAS

Gilda Milagros Leites tenía apenas 35 días de vida. En la madrugada de ayer el viento tiró un tronco sobre la vivienda en que vivía y falleció mientras dormía. La joven fernandina, que fue golpeada por una rama el miércoles, continuaba delicada ayer.

Cerca de la 1, los fuertes vientos que sacudían en ese momento a la capital sanducera tornearon, literalmente, el tronco de un gran eucaliptos, lo que provocó su caída sobre la precaria casa de ladrillos, costaneros y chapas, aplastándola. Vecinos y familiares afirman que fue una tragedia anunciada. Hace unos 20 días un gajo del mismo árbol había caído por otra tormenta provocando daños en la casa, ubicada en la costanera Sur de Paysandú, en la que Gilda vivía con su madre de 25 años y sus hermanos de 9, 7, 4 y 3 años.

La Intendencia proporcionó entonces materiales para que la familia pudiera repararla y mejorarla. La abuela de la víctima afirmó a El País que el miércoles su hija fue a la Intendencia a solicitar que sacaran el árbol. Jerarcas municipales señalaron que no hay reclamos formales de los vecinos y que lo ideal sería "sacar de allí a la gente y no a los árboles, porque es una zona inundable y de riesgo" y "es imposible hacer maniobras de poda o tala por las casas".

En la madrugada de ayer la casa de la familia Leites fue aplastada por uno de los dos eucaliptos que cayeron a pocos metros de distancia. El otro rozó la casa en construcción de Juan Ponce, pero aplastó su carro. En la confusión, la madre y tres de sus hijos lograron salir, pero la bebé y uno de sus hermanos quedaron atrapados entre la pila de escombros.

Alertados por el ruido que provocaba el temporal, la abuela de los niños y sus tíos que viven en las inmediaciones corrieron a socorrerlos. "Fue de no creer, yo me enloquecí, no sé ni como entraron ahí; sacaron al nene que había quedado adentro, pero no encontraban a la bebé", relató ayer a El País, Cristina Pereira (44), abuela de Gilda Milagros, que cuidaba al resto de sus nietos mientras la madre aún velaba a la pequeña.

Según Pereira fue uno de sus hijos que logró sacar a la niña y llevarla en una moto al hospital, antes de que llegara la Policía y los bomberos. "Pero ya estaba muerta", dijo y agregó que "fue increíble que el resto de los niños estén bien". Las lesiones y la asfixia generadas por los escombros provocaron la muerte de la niña, informaron asimismo fuentes policiales.

RIESGOS. Vecinos de la esquina de Felippone y República del Paraguay confirmaron la versión de Pereira y agregaron que el problema con los árboles comenzó hace poco tiempo, con los reiterados temporales. Juan Ponce vive en el lugar hace más de 30 años, pero "nunca había vivido algo como esto". Dijo que en varias ocasiones, sin suerte, solicitó a funcionarios municipales la tala de los árboles.

Por su parte, el director de Servicios, Ricardo Melo, afirmó a El País que lo ideal sería trasladar a los vecinos. Es una zona de riesgo e inundable, las reiteradas lluvias y la actividad de ladrilleros en la zona han provocado movimientos y aflojamiento de la tierra, generando la caída de árboles, explicó. Similar argumento explica la caída de árboles en otras zonas de la ciudad, como en la del balneario y plazas.

En la mañana de ayer, cuadrillas integradas por funcionarios municipales, bomberos, batallón y policía comenzaron la tarea de limpieza, mientras UTE se dedicaba a restaurar el suministro de energía eléctrica. En la tarde de ayer se aguardaba la llegada de refuerzos de la Intendencia de Salto.

Melo explicó a El País, que la prioridad era despejar las calles cortadas y eliminar el riesgo de árboles que hayan quedado recostados a viviendas y columnas. Después será el turno de la limpieza de parques y plazas. Si las condiciones climáticas lo permiten, las primeras etapas podrían concluirse en 48 horas.

El jerarca afirmó que se registraron algunas voladuras de techos, pero que la más importante fue la de un galpón situado en la zona sureste de la ciudad. Aparte de la destrucción de la vivienda de la familia Leites, se recibió la denuncia de otra situada en la costanera, pero se aguardaba la inspección para evaluar los daños.

Ayer se definió cerrar las termas de Almirón hasta el domingo para reparar los daños provocados por la inédita crecida del arroyo Guayabo Chico, por las lluvias del lunes.

en río negro. Otro temporal golpeó a Río Negro en la madrugada de ayer. Vientos fuertes ocasionaron daños puntuales en localidades del departamento y varias zonas quedaron sin energía.

En Paso de la Cruz -localidad que había quedado virtualmente aislada por las lluvias a principios de semana- el viento provocó la voladura del techo de una vivienda y el derrumbe de otra, construida en base a ladrillos y bloques. Las familias fueron evacuadas hacia el centro comunal.

En Nuevo Berlín la ráfaga también voló el techo de una casa y en pueblo Algorta el fenómeno climático provocó que un árbol se desplomara sobre una vivienda. Afortunadamente en este caso no se registraron personas lesionadas.

En Young fueron evacuadas dos familias y la ruta 3 estuvo cortada. En Fray Bentos cayeron varios árboles y el tendido eléctrico se vio dañado en varios tramos. Una zona de la ciudad permaneció sin energía, al igual que el balneario Las Cañas y Sarandí de Navarro.

San Javier y Algorta sufrieron cortes en los suministros de luz y agua potable. La Intendencia Municipal trasladó motores generadores para hacer funcionar la bomba de extracción y reanudar el suministro de agua.

Las cifras

20 árboles caídos, al menos, hubo en Paysandú a causa del temporal: calles cortadas, voladuras de techos, cortes de energía.

100 kilómetros por hora alcanzaron los vientos durante el pico del temporal. Se registró un acumulado de 66 milímetros de lluvias.

Por crecida del Yí evacuaron a 500

DURAZNO | VÍCTOR D. RODRÍGUEZ

La crecida de forma intempestiva de las aguas del río Yí provocó ayer de mañana la salida presurosa y el rescate de unos 500 veraneantes instalados en 200 carpas en el camping municipal 33 Orientales de Durazno, que en cuestión de cuatro horas quedó prácticamente bajo agua. Se vivieron momentos de tensión, dado que el ascenso fue sumamente rápido, a razón de 40 y 50 centímetros por hora, lo que en algunos casos no dio tiempo para sacar las pertenencias del interior de las carpas. Unas veinte personas, que acampaban en distintas zonas del paseo, quedaron aisladas en medio del ascendente río Yí, pero fueron trasladadas sanas y salvas por cuadrillas de personas en camiones de la intendencia y del regimiento, con apoyo del destacamento de Bomberos, que debieron extremar cuidados para no terminar con los vehículos empantanados entre el agua y el barro. Entre las 6 de la mañana y las 9, el río Yí avanzó desde la escalinata principal de playa El Sauzal, al ingreso al camping, ubicado a 250 metros de allí. Los damnificados se encuentran fuera de peligro.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar