Las fuerzas afganas, respaldadas por helicópteros artillados de la OTAN, combatieron hoy con milicianos del Talibán que habían lanzado un ataque en una ciudad en el sur de Afganistán, dijeron funcionarios y testigos.
La batalla en Lashkar Gah, capital de la provincia de Helmand, se produjo casi dos semanas después de un asalto similar en la capital Kabul. Los atacantes parecieron inclinados a socavar la confianza en el gobierno y demostrar que los insurgentes pueden atacar aun los blancos más protegidos.
El ataque del viernes tiene lugar un día después que el presidente Hamid Karzai anunció un plan de reconciliación nacional que ofrecerá a los milicianos empleos y viviendas a cambio de que depongan las armas.
Funcionarios provinciales dijeron que dos atacantes se inmolaron y un soldado afgano resultó herido en la lucha, que comenzó a las 10 de la mañana cuando los insurgentes dispararon desde un edificio en construcción cerca de un cuartel del ejército.
El vocero talibano Qari Yousef Ahmadi se atribuyó el ataque. Dijo que el Talibán despachó un equipo de siete hombres con cintos con explosivos y ametralladoras para atacar la misión local de las Naciones Unidas en la ciudad.
Ahmadi afirmó que 20 extranjeros murieron o resultaron heridos, pero la OTAN dijo que las fuerzas armadas, apoyadas por helicópteros, contuvieron a los pistoleros en un edificio vacío y que no hubo bajas entre las fuerzas progubernamentales.
Proseguía la lucha esporádicamente mientras los soldados buscaban a los demás milicianos. La policía dijo que cinco o seis milicianos se parapetaron en el edificio pero que por lo menos dos se volaron.
Daoud Ahmadi, un vocero del gobierno provincial, dijo que las autoridades recibieron pistas en los últimos días de que el Talibán planeaba un ataque contra edificios del gobierno en Lashkar Gah.
AP