Max y the Magic Marker es un juego de plataformas en dos dimensiones en el que el jugador deberá ayudar a Max a resolver rompecabezas basados en las leyes de la física.
Fue creado por el pequeño estudio danés Press Play, el juego aúna el viejo estilo de juego con una mecánica que le significó ganar el premio europeo Innovative Game Design: con el rotulador podremos dibujar directamente en el mundo del juego donde todo lo que esbocemos se convertirá en un objeto físico.
El juego se basa en la historia de un niño cuyo nombre es Max. A Max, como a todos los niños pequeños, le encantaba dibujar. Y, un día recibió un paquete con un misterioso rotulador: ni una nota, ni nada, sólo un sencillo rotulador de color naranja. Así que Max decidió probarlo. Se sentó y comenzó a dibujar un monstruo. De repente, su dibujo empezó a moverse. Max se quedó atónito cuando el monstruo que había hecho saltó a otros dibujos y empezó a destrozarlos. ¡Tenía que pararlo! Así que Max se dibujó a sí mismo… y aquí es donde comienza el juego.
Mediante los dibujos que realice quien juegue, se puede ayudar a Max a completar los quince niveles de los tres mundos inspirados en dibujos infantiles (que, de hecho, los integrantes de Press Play pidieron a un grupo de niños). Trampas mortales, puzzles, monstruos, retos, secretos, recompensas… Todo obligará al jugador a controlar a Max con habilidad, a la vez que usa su ingenio y su creatividad para dibujar las herramientas que le permitirán seguir adelante o evitar un peligro.
Según consigna Laflecha.net, este juego en solitario o jugando a dúo, saca al genio que lleva dentro el jugador.