AFP | ROMAIN RAYNALDY
El actor de "Y tu mamá también" acaba de presentar su primera película de ficción como director: "Abel". En el film pone sus experiencias de infancia y las mezcla con humor. El resultado, para la crítica, ha sido más que prometedor.
El estreno mundial de la película en el festival de Sundance, este miércoles fue recibido calurosamente por la audiencia en Park City, la pequeña ciudad de montaña donde se celebra hasta el domingo el festival de cine independiente más reconocido de Estados Unidos.
Diego Luna trabajó durante largo tiempo en la historia de Abel, según dijo. Esta ópera prima "tiene que ver conmigo, tiene que ver con que a los seis años yo trabajaba, siempre conviví con muchos adultos y de alguna manera yo soy la parte positiva de la historia, porque supe utilizarlo para bien y para crecer", agregó en una entrevista.
"Pero también me parece muy injusto que les hagamos esto a los niños, y cuando no son ellos los que escogen, me parece bastante terrible. Y de esto quería hablar. Era tan personal que si no me reía, me podía volver loco", comentó. Abel pone en escena a un niño con problemas de conducta (Christopher Ruiz-Esparza) que, tras una hospitalización, regresa a la familia asumiendo el papel del padre ausente y comienza a mandar en la casa.
A petición de la madre (Karina Gidi), impotente ante el comportamiento de su hijo, la familia decide no llevarle la contraria al niño y seguirle el juego, hasta que emerge la figura del padre (José María Yazpik) después de dos años completamente desaparecido.
"Para hablar de algo tan cercano, la ironía siempre es más sencilla. Pero conforme fue avanzando el proyecto también me convertí en padre y esto cambió un poquito mi perspectiva", dijo Luna, quien actualmente espera a su segundo hijo con su esposa y también actriz Camila Sodi, padres desde agosto de 2008 de Gerónimo.
La película está lejos de ser un culebrón para provocar lágrimas; al contrario, es una obra repleta de humor que explota al máximo las situaciones más absurdas. Para este joven que empezó actuando en telenovelas mexicanas, el tema de la infancia tiene mucho que ver con su inicio como director.
"Cuando empiezas a dirigir por primera vez, eres como un niño que empieza a aprender un nuevo lenguaje y creo que es muy natural".
El trabajo con los niños, hermanos en la vida real, no fue muy difícil, según comentó Luna. "La única diferencia entre un niño y un actor es que el actor va a hacer lo que tiene que hacer porque tiene sentido de responsabilidad, y el niño, en el momento en que deja de divertirse, le va a dejar de interesar. Entonces el esfuerzo era que todo el tiempo fuera divertido y entretenido". El resultado es que el niño Christopher Ruiz-Esparza desempeña un papel impresionante en la piel de Abel; tanto que Luna se preocupó "porque se lo estaba tomando muy en serio".
Luna está encantado con esta experiencia y quisiera repetirla, pero dándose el tiempo necesario para prepararla, como con Abel. "Y sí, perdía el pelo, no dormía pero lo gocé mucho porque llegábamos cada día muy preparados".