Existen buenas razones para cuidar el bolsillo y las finanzas de la familia.
Pero ¿cómo hacerlo? En sintonía con esta preocupación, la página web de lanacion.com ofrece una serie de consejos elaborados por los expertos de blog&lana para lograr gastar menos de lo que ganamos.
1.- Llevar un registro. Antes que nada, es preciso hacer un rastreo del dinero que usamos. En definitiva, saber en qué se gasta. Un buen ejercicio es anotar durante 15 días lo que desembolsemos y en qué. Se tienen que tener en cuenta las propinas, el lavado del auto, la comida afuera, las compras en el súper, el cafecito, los cigarros, la nafta, el subte y hasta las revistas. Además, se deben incluir los gastos mensuales como el alquiler, luz, agua, Internet, teléfono y las cuotas de las tarjetas de crédito. Se puede usar una hoja de calculo del Excel (en una columna, los gastos y en la otra, los ingresos).
2.- Análisis del balance. Si en esos 15 días gastó $ 1.500 y su medio sueldo es de $ 1.000, rápidamente verá que está gastando $ 500 demás cada 15 días o $1000 más al mes. Son billetes que no tiene y que está consumiendo. Se trata de dinero prestado: ¡Ojo con la tarjeta de crédito!
3.- Evaluación de cada gasto. Haga una evaluación de cada ítem. Por ejemplo, si gasta $ 200 al mes en cafés, analice fríamente: ¿realmente son tan importantes esos cafecitos? o ¿podría comprar un termo y llevar el mío ? Todos los ítems que considere fundamentales puede dejarlos. Los demás: ¡Afuera!
4.- Establecimiento de metas. Gastar menos es la meta general. Pero ¿cuánto menos? ¿Para qué? ¿Durante cuánto tiempo? Estas preguntas son importantes para poder llevar a cabo ese objetivo. Intente armar una meta a largo plazo (más de 10 años) y establecer un fondo de ahorro para el retiro. También puede cortar las deudas de tarjetas (plan a mediano plazo) o crear un fondo para emergencias. Una vez eliminados los ítems que no son importantes y que se llevan su dinero, analice cuánto puede cortar al mes de gastos y asígnelos a un objetivo concreto.
5.- Resistir tentaciones. Todos tenemos cosas que nos "disparan" el deseo de comprar. Es importante ver cuáles son las nuestras y poner en práctica el complicado arte de aguantarse. Al principio será muy difícil. Luego, moderadamente difícil y más adelante (si perseveramos un poco) ya no lo será. Si le tienta salir a dar la vuelta al shopping, ni se acerque. Hay muchos cines afuera de los centros comerciales.
6.- Olvídese del "me merezco" (por lo menos, por un tiempo). No se merece pasar 18 meses pagando por lo que compró en un día. No se merece tener que pedir prestado porque no tiene para pagar un gasto de emergencia. No se merece estar angustiado por la falta de dinero la mayor parte del tiempo. ¿Pensó en estos "no me merezco"? Todos nos merecemos tener cosas buenas, pero se trata de planificar y aprender a esperar para tener lo que deseamos. Lo que es un hecho es que no podemos tener todo al mismo tiempo.