JOSÉ L. AGUIAR
Pese a haber registrado los docentes mejoras salariales del orden de 45% en el último quinquenio, el ausentismo ha crecido un 50% en el mismo período. Las causas gremiales, que en 2005 justificaban el 4% de las ausencias, hoy representan 18%.
Un cierto número de datos preocupantes se acumulan en el diagnóstico que la ANEP hace de la educación pública en su proyecto presupuestal para el período 2010-2014, que fue remitido al Parlamento la pasada semana.
La reducción de la matrícula escolar y el aumento de horas de clase perdidas por ausentismo docente (entre 2005 y 2008 creció 549% el ausentismo por "causas gremiales"), se da en un período donde el procentaje del gasto de la ANEP en el PIB creció del 2,5% al 3,1% (estimado para 2009).
Trasladado a números brutos, el cuadro es más llamativo ya que el PIB de 2005 era de 17.368 millones de dólares y en 2009 ascendió a 31.532 millones (un incremento de 81,5%).
ANEP admite que el presupuesto de la educación pública medido en relación al PIB "alcanzó un aumento significativo" en el último período.
Por eso llaman la atención algunos de los males que el organismo pone en evidencia en su diagnóstico.
docentes. Una de las críticas que ha recibido la educación pública al término del último quinquenio tienen que ver con los pobres resultados que arroja en relación al incremento presupuestal que ha experimentado. Debe recordarse que el 80% de ese incremento fue destinado a satisfacer demandas salariales y ese antecedente no es menor cuando se analiza el ausentismo docente en el período.
"La pérdida de horas de clase constituye un problema estructural", expone la ANEP en su diagnóstico, e informa que en 2008 dejaron de dictarse 600 mil horas en los liceos oficiales.
En 2005, esa cifra era apenas superior a 400 mil, la mayoría atribuida a licencias por enfermedad.
Las "causa gremial", en 2005, daba cuenta de 17.234 horas perdidas en el año, mientras que en 2008 llegaron a registrarse 112.000 horas por ese motivo.
El ausentimo creció al amparo de todas las causales previstas: enfermedad, reuniones docentes, exámenes, causas gremiales y "otras" (un término genérico que puede abarcar asuntos tan dispares como donar sangre o asistir a las mesas electorales).
El informe de Cepal Un modelo para armar (2008) mostraba una tabla comparativa de 10 países de América Latina según el porcentaje de jóvenes que lograba culminar la educación secundaria. Uruguay ocupaba el último lugar, con apenas 39%
MATRÍCULA. Un 84,1% de los alumnos uruguayos correspondientes a los niveles obligatorios de educación asiste a los establecimientos públicos de enseñanza.
La matrícula total de ANEP en 2009 era de 698.000 alumnos pero esa cifra muestra un descenso constante desde el año 2005, en contrate con los períodos anteriores.
En efecto, desde 1990 la matrícula pública creció casi un 30%, pasando de 572.000 a 697.000; se mantuvo casi estable en la primera mitad de la década del 2000 y en el último quinquenio disminuyó año tras año (-2,9%). Ello significa que hay 21.000 alumnos menos.
Esa tendencia negativa se observa con más fuerza en la educación inicial (-7%), en Primaria (-8%) y en la educación media (-7%).
Sin embargo, en el sector de formación docente ha habido un incremento importante: en 15 años los alumnos se multiplicaron por tres.
Este dato parece paradójico: mientras se amplía el mercado de potenciales docentes (atraídos quizás por los beneficios obtenidos en los últimos años), se reduce la "clientela" de alumnos en Primaria y Secundaria.
"SUPERPOBLACIÓN". Acaso por ese fenómeno, se da un aspecto positivo en la educación pública que conviene reseñar: el descenso que se ha producido en el número de alumnos por maestro.
En las escuelas urbanas, se pasó de un promedio de 28,4 alumnos (2004) a 25 por maestro en 2009.
En 2004 había 3.930 grupos con más de 30 alumnos de 1° a 6° grado, de los cuales 247 registraban 41 escolares o más. Cinco años después, hay 1.541 grupos en esas condiciones, y sólo 35 con más de 40 alumnos.
Pese a esa notoria disminución, no cesan los reclamos sindicales por lo que consideran una "superpoblación" de alumnos en la enseñanza.
Una investigación llevada a cabo hace algunos años en un centro piloto de Valencia, España, con grupos de 25, 30, 35, 40 y 45 escolares de primer grado, concluyó que "el número de alumnos por aula no ha sido en ningún momento variable determinante" del rendimiento.
Uno de los países donde se habla tradicionalmente de "superpoblación", con aulas que superan los 40 alumnos, es Corea del Sur, que sin embargo se destaca en las pruebas internacionales de habilidad lectora (sexto lugar), matemáticas (segundo) y ciencias (séptimo).
Las cifras
17.368 millones de dólares era el PIB de Uruguay en 2005, cuando la participación del gasto de ANEP representaba 2,5% del producto.
31.532 millones de dólares fue el PIB en el año 2009, y según estimaciones de la ANEP, el porcentaje del gasto alcanzó 3,1%.
La titulación, una de las carencias en el ejercicio de la docencia
En el capítulo dedicado a la formación docente, la ANEP se remite al Censo Nacional del año 2007 para recordar que un 41% de los profesores de aula en secundaria y el 67% en la enseñanza técnico-profesional (UTU) carecían de título habilitante para el ejercicio.
Cerro Largo, Rocha y Treinta y Tres "presentan las tasas de titulación más bajas del país", afirma ANEP.
Las brechas de titulación son llamativas en algunas disciplinas. A modo de ejemplo: en Paysandú, el 80% de los profesores liceales de Química son titulados mientras que en Treinta y Tres no llegan al 15%.
"La matrícula de formación docente ha experimentado un crecimiento importante en lo que va de la década", se afirma en la exposición de motivos del proyecto presupuestal. "Entre 2000 y 2008 el número de estudiantes inscriptos (magisterio, profesorado y técnico) pasó de 13.166 a 22.108", un incremento neto del 70%.
Sin embargo, añade el organismo, "el país no ha logrado en ese período mejorar el número de egresos".
Se advierte que "un conjunto de los alumnos inscriptos abandona la carrera sin completarla o, en el caso de la educación media, comienza a desempeñarse en la docencia sin acreditar el título".
Así, entre 2000 y 2008 la matrícula de profesorado creció un 78,3%, pero los egresos lo hicieron a una tasa de 29,8%. La relación es de 6 egresados por cada 100 inscriptos.
En magisterio, el crecimiento porcentual en el mismo período fue del orden del 50,6%, "a pesar de lo cual la titulación se redujo", indica el informe.
Deserción preocupa a la anep
Matrícula.
La exposición que la ANEP hace de la educación en su proyecto de Presupuesto deja ver una preocupación por la reducción de la matrícula en los últimos años, notando un estancamiento tras el período de desarrollo que se produjo en la década de los `90.
Educación inicial.
"Luego de una pronunciada expansión matricular en la segunda mitad de la década de 1990, se asiste a un paulatino enlentecimiento y posterior reducción, que se corta en el año 2008 (entre 2001 y 2007 desciende un 7%, unos 6.000 niños menos).
Primaria.
"En la educación primaria común, después de un leve aumento en la década de 1990, la matrícula pública comienza un proceso descendente (entre 2003 y 2009 desciende un 8%, es decir, 26 mil estudiantes menos)", señala ANEP.
Secundaria.
"En educación media, luego de un crecimiento espectacular hasta mediados de la presente década (un aumento de 87 mil estudiantes entre 1993 y 2003) se produce una significativa reducción de la matrícula hasta el año 2007 (-7%)".
Formación docente.
"A excepción de los últimos dos años, ha presentado un incremento en el número de alumnos que prácticamente se multiplicaron por tres en 15 años. La matrícula en este subsistema representa el 2,9% del total de la ANEP; la de Primaria, el 54,1% y la de educación media 43%.