Durante su recorrida hoy por el Museo del Fútbol el presidente José Mujica dedicó unos minutos a hablar de la situación generada por las irregularidades en la Armada y la renuncia del ex comandante en jefe Oscar Debali.
"La justicia tiene que proceder, y bueno, hay que llegar a lo que se pueda, en lo que haya que llegar", expresó el mandatario.
Sobre la renuncia de Debali, Mujica dijo que le "dolió. Se comió un garrón, se comió un garrón en la vida. Yo hablé telefónicamente con él".
Además, planteó que dependiendo en que época se vive, la renuncia hubiera sido cosa habitual, pero que en Debali "confiaba y lo dije. No le tenía que pedir la renuncia. Acá hubo una época, cuando yo no tenía arrugas, donde a un ministro le hacían determinado crítica y renunciaba. Era una época que terminaba en duelo también".
Sobre la situación actual en la Armada, Mujica expresó que "son cosas humanas que nos pasan, y que siempre tenemos que estar en guardia ante eso. No hay tantas investigaciones. Hay gente que largó cosas".
Luego el presidente mencionó el rol que el ministro de Defensa, Luis Rosadilla, jugó para destapar las irregularidades de la Armada. "No es que tenemos un ministro mago y que los otros no eran magos. Tenemos ministro muy canchero, muy conocedor. De esas cosas que no se aprenden en la universidad", finalizó.