PABLO D. MESTRE
Con la presentación del catálogo de padres 2009, la Corriedale presentó los datos de la Evaluación Genética que demuestran un avance en la tendencia de lograr animales con más lana, más peso de cuerpo y con fibras más finas.
"Las cifras demuestran como el productor se ha adaptado a los cambios y es consciente que es necesario hacerlos", analizó Gonzalo Gambetta Saravia. Según el presidente de la Sociedad de Criadores de Corriedale "para eso estamos trabajando y usamos esta herramienta que es el EPD, porque estamos convencidos que es lo más importante en beneficio de la raza", asegurando que "vamos evolucionando mucho más rápido de lo que pensábamos".
El catálogo muestra los resultados obtenidos luego de evaluada la generación 2008, tras 15 años de iniciado el proyecto conjunto entre la Comisión Técnica de la Corriedale, con especialistas del SUL e INIA. En el año 2009 se usaron 34.688 datos de producción de borregos registrados desde 2000 al 2008 en las Centrales de Pruebas de Progenie y 27 cabañas conectadas al esquemas de carneros de referencia, siendo 6.825 registros de borregos nacidos en el 2008, evaluados por primera vez. El programa lleva analizados 51.723 animales.
"Se nota una mejora genética de la raza y eso es bueno, pues se pueden publicar los datos, pero si no se usan no sirve para nada", aseguró el Ing. Agr. Diego Gimeno, del SUL. Según su punto de vista, la mejoría se palpa en un creciente número de animales con mayor peso de cuerpo, con más lana y menor micronaje de ésta. "La raza está evolucionando a lo que todos buscan, son criadores corporativos en el buen sentido de la palabra y lo que decide la raza impulsa a que se pongan la camiseta y sigan el rumbo y lo hacen rápidamente", analizó.
Según Gimeno estos datos, que están publicados en la web del SUL y de Corriedale, se convierten en una herramienta muy útil para el mercado, pues "los compradores pueden buscar un perfil determinado y elegir en consecuencia. El objetivo principal es que el productor comercial haga plata y la hace si la cabaña hace bien el trabajo. Y si los comerciales compran buenos carneros, el país será más productivo", analizó.
ORGULLO. Con los datos en la mano, el presidente de Corriedale dijo que no hay un límite para bajar micronaje. "Debemos buscar una oveja, dentro de las condiciones de adaptación y prolificidad, que sea más rentable". Gambetta agregó que "no me animo a hablar de mínimos de micronaje, sino que cuanto más podamos bajar mejor, porque significa mejorar el color y ser más competitivos en el mercado". Dijo estar convencido que "no tenemos que poner piso ni techo, sino buscar una oveja más eficiente, en esta agropecuaria en la cual debemos competir con los vacunos y con la agricultura".
Por ello Gonzalo Gambetta destacó que la tendencia marca cada vez más el objetivo. "Nos entusiasma ver que estos últimos dos años, donde ya se han usado los carneros padres evaluados de las principales cabañas, los datos marcan una evolución más rápida. Cada vez hay más certezas de los datos de los animales y por suerte cada vez más cabañas que van a ingresar al sistema".
Al respecto, en 2009 fueron 27 y ya hay 4 o 5 más interesadas para el 2010. "Da trabajo, no es fácil hacerlo, pero tenemos la ayuda de los genetistas del SUL e INIA. Pero por suerte nuestra raza es así y existe un trabajo en conjunto de todas las cabañas. Estamos convencidos en lo que hacemos y tiramos todos juntos por la raza; de ahí surgen los resultados", aseguró orgulloso Gonzalo Gambetta Saravia.