El actor estadounidense llegó el miércoles con su esposa, la actriz Kyra Sedgwick, y sus dos hijos. Luego de pasear por la Mansa se alojaron en una posada de José Ignacio y comenzaron a disfrutar de la magia esteña.
Ayer almorzaron en la estancia turística Vik y pasearon por La Barra. Antes de bajar a la playa Kevin se compró un sombrero de cowboy y Kyra una capelina en la boutique Rafa.