Ayer los neonatólogos y pediatras intensivistas de los CTI públicos de niños de distintos puntos del país llegaron a un acuerdo con ASSE y sus renuncias quedaron sin efecto, tras un acuerdo salarial.
Las negociaciones estuvieron a cargo del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), que logró que los especialistas acepten firmar los polémicos compromisos funcionales (un documento que establece el horario a cumplir por los médicos) con la condición de que el 31 de marzo ese documento pierda vigencia.
A partir de esa fecha se negociará un nuevo convenio con ASSE y quedó claro que quienes representarán a los especialistas en esa negociación serán las tres gremiales médicas: SAQ, SMU y FEMI.
El presidente de la Sociedad Uruguaya de Neonatólogos y Pediatras Intensivistas (Sunpi), Enrique Di Lucci, valoró que la mayoría de los puntos del acuerdo lo dejan "conforme", aunque aclaró que una asamblea deberá refrendar lo acordado.
Afirmó además que hay detalles a resolver que no pasan por lo económico, por ejemplo lo de establecer una comisión que analice la situación de la especialidad.
La solución al conflicto desactivará las 96 renuncias de los especialistas y las denuncias judiciales contra estos.