BOGOTÁ | AFP, AP Y EL TIEMPO / GDA
Por primera vez desde que Álvaro Uribe asumió como presidente de Colombia un mandatario regional fue secuestrado y asesinado, en un hecho que parece ser una clara demostración de que los guerrilleros llegaron vivos a 2010.
Las autoridades colombianas hallaron anoche a 15 km de la ciudad de Florencia el cadáver de Luis Francisco Cuéllar, gobernador de Caquetá, que había sido secuestrado el lunes.
Cerca del lugar donde se encontró el vehículo en el que fue raptado el político, unos campesinos reportaron el hallazgo del cuerpo. El mismo tenía impactos de bala y estaba rodeado de explosivos, por lo que la policía demoró en acercarse a él.
Apenas atacado el funcionario, el presidente colombiano Álvaro Uribe atribuyó el incidente a las FARC. El último secuestro de un mandatario regional en Colombia había sido en 2002, cuando la guerrilla tomó como rehén al gobernador del departamento de Antioquia, Guillermo Gaviria, que murió en un fallido rescate en 2003.
Cuando Álvaro Uribe asumió la presidencia de Colombia los raptos a políticos desaparecieron gracias a la política de "seguridad democrática", que privilegia la acción militar para derrotar a las guerrillas.
El pasado lunes, mientras capturaban al político, los atacantes mataron a un policía e hirieron al que custodiaba al gobernador. Este hombre se encontraba amenazado, según informó el secretario de gobierno del departamento, Edilberto Ramón Endo.
La esposa de Cuéllar, Himelda Galindo, inmediatamente se comunicó con las autoridades. Relató que a bordo de una camioneta gris una decena de hombres, vestidos con uniformes verdes de camuflaje del ejército, llegó a su residencia, mató al agente policial de guardia al frente de la casa y destrozó con un petardo la puerta para entrar en su casa. Según relató Galindo, los secuestradores sacaron al gobernador de su cuarto a empujones.
"Él ya estaba acostado cuando escuchamos la explosión. Me dijo que me tirara al piso", narró Galindo, señalando que dos hombres lo sacaron en pijama y descalzo.
Para Cuéllar, de 69 años, se trató del quinto secuestro que sufrió. Los cuatro anteriores ocurrieron antes de que llegara a la gobernación.
Además de responzabilizar inmediatamente a las FARC por el incidente, el presidente Álvaro Uribe desplegó para su búsqueda una gran cantidad de funcionarios.
"Hay que hacer todo el esfuerzo -militar y policial- para el rescate. No podemos seguir pendientes de caprichos de los terroristas", dijo Uribe.
En ese sentido, el presidente dispuso el mismo lunes, poco después de que le notificaran el hecho, el despliegue de una fuerza de al menos 2.000 hombres de la policía y el ejército en la zona cercana a la residencia del gobernador.
El ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, dijo ayer que con esta acción los insurgentes buscan mostrar "que llegaron vivos al 2010", a pesar de la ofensiva militar contra los grupos armados ilegales que implantó el gobierno de Uribe.
Recordó que las FARC a fines de año realizan ataques porque saben que son fechas en que se relaja la seguridad.
Hubo más de 400 secuestros
Las FARC, con entre 6.000 y 10.000 combatientes, lleva 45 años de lucha armada, y actualmente mantiene en su poder a 24 rehenes.
En abril de este año las FARC anunciaron que liberarían a dos de ellos, pero esto no sucedió por el forcejeo de condiciones entre el gobierno y las fuerzas.
Actualmente, los rebeldes proponen canjear a los otros 22 uniformados por 500 rebeldes presos.
Son más de 400 las personas que fueron secuestradas por los guerrilleros y liberadas por ellos desde 1996.
El primer secuestro fue el 30 de agosto de 1996, cuando 60 personas fueron capturadas y otras 27, asesinadas.
En agosto de 2000 fue secuestrado el primer político, el representante Óscar Tulio Lizcano. En esa línea, lo siguieron un gobernador, otro congresista, familiares de otros dos parlamentarios y la ministra de Cultura.
En 2002 secuestraron a la candidata presidencial Ingrid Betancurt y a su compañera de fórmula, Clara Rojas.