Los neonatólogos y pediatras intensivistas que presentaron el jueves pasado unas 100 renuncias a sus puestos en el CTI de niños del Hospital Pereira Rossell y de los centros asistenciales de Salto, Minas y Tacuarembó, mantendrán hoy una reunión clave con las autoridades sanitarias y el Sindicato Médico del Uruguay (SMU), que fue el gremio que negoció la propuesta salarial.
El presidente de la Sociedad Uruguaya de Neonatólogos y Pediatras Intensivistas (Sunpi), Enrique Di Lucci, señaló a El País que irá al encuentro con expectativas de llegar a una solución que ponga fin al conflicto y desactive las renuncias.
El viernes, el SMU y las otras dos gremiales médicas (SAQ y FEMI) se reunieron con el directorio de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) y definieron una propuesta salarial que, en principio, contemplaría los reclamos salariales de los especialistas.
Los neonatólogos pretenden equiparar los sueldos que se pagan en el ámbito público con el laudo privado. Existe un 42% de diferencia entre ambos sectores. Además, los especialistas reclaman mejores condiciones laborales y abogan por una política sanitaria que contemple la situación de la especialidad. Aseguran que hay un gran déficit de recursos humanos y que no se logran cubrir la totalidad de las guardias en la capital ni en el interior del país.
El presidente del SMU, Julio Trostchansky, confía en que al cumplir con las reivindicaciones salariales de los especialistas se desactiven las renuncias.
"Esto es lo que pedían ellos y se viabilizó a través de su interlocutor. La solución planteada por el SMU debería destrabar el asunto", insistió. Tanto los usuarios como ASSE amenazan con acciones legales si los especialistas abandonan sus puestos. De acuerdo con el plan de renuncias eso está previsto desde el 31 de este mes.