El embajador brasileño Sergio Serra, jefe de negociadores en la conferencia de Copenhague, reconoció la frustración del gobierno del presidente Luiz Lula da Silva por la falta de un acuerdo más ambicioso sobre metas de reducción de gases contaminantes.
"Ciertamente el resultado (de la Conferencia) fue decepcionante" afirmó el diplomático desde Copenhague, informó hoy el sitio de noticias del grupo Globo.
Serra declaró que los acuerdos, sin establecer metas de reducción de gases contaminantes, no fue aquello "que todos esperábamos".
"Muchas cosas quedarán postergadas para una reunión o una serie de reuniones que ocurrirán el año que viene", observó.
El embajador especial para la Conferencia de Cambios Climáticos permanecía en Copenhague tras el retorno a Brasil de Lula da Silva, quien pronunció un discurso con cuestionamientos hacia los países ricos a los que demandó compromisos concretos.
Lula da Silva cumplió un rol "protagónico" en la cumbre, declaró hoy Sergio Serra.
Antes de retornar a su país Lula mantuvo un encuentro con su colega estadounidense Barack Obama y los líderes de China, India y Sudáfrica.
Esos cinco países alcanzaron un entendimiento parcial que contempla evitar un calentamiento global superior a los 2 grados centígrados, acuerdo que el gobierno brasileño consideró positivo, según el embajador Serra.
"Ese acuerdo político será precursor de un acuerdo legalmente vinculante en el futuro" señaló Serra.
El representante brasileño dijo espera que en el futuro se llegue a un compromiso sobre volúmenes de reducción global de carbono, un objetivo que "nosotros esperábamos que se acordaran aquí", en Copenhague, señaló el diplomático brasileño.
ANSA