Sergio Abreu volvió a desmarcarse ayer de la nominación como candidato a intendente de Montevideo, lo cual puede dejar paso a Ana Lía Piñeyrúa. Esta semana la cúpula nacionalista analizará el tema por primera vez.
Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga esperaban hablar formalmente ayer con Abreu pero la reunión no se concretó. El senador de Alianza Nacional tiene fuertes patrocinantes desde Unidad Nacional (UNA) y es bien visto por sus compañeros aliancistas, pero él mismo volvió a rechazar ayer la posibilidad de candidatearse.
"Acá lo que importa es lo que el Partido Nacional necesita y no tanto lo que cada uno quiere. No se descarta ningún candidato porque queremos la mejor performance en Montevideo", dijeron a El País fuentes de la UNA. Los informantes agregaron que Abreu todavía no está descartado, aunque el ex canciller parece haber dejado claro que no será candidato a intendente. En conversaciones informales, Abreu dijo ayer a dirigentes blancos que el tema municipal le es "ajeno" y que "nunca" se especializó.
DECISIÓN. A sugerencia del senador herrerista Luis Alberto Heber, el Directorio decidió convocar a una reunión con los cabezas de lista para analizar la situación en Montevideo, Canelones, y algún otro departamento del interior. Pero lo que más preocupa es la situación en la capital, donde aún no hay definiciones, a pocos días de iniciar el tradicional receso veraniego.
Ayer también comenzó a barajarse el nombre de Piñeyrúa, diputada electa y ex ministra de Trabajo, que integra la UNA. Su nombre también es bien visto desde Alianza. Piñeyrúa dijo a El País que no ha recibido ofrecimientos, aunque sí hubo charlas informales. "Tendría que pensarlo y ver las condiciones. Pero no me adelanto porque no me ofrecieron nada", indicó Piñeyrúa, que admite que la perspectiva del Partido Nacional es "mejorar la performance" en Montevideo.
En la dirigencia nacionalista tampoco se descarta que se elija un candidato "por fuera del sistema político". Lo que está claro es que la opinión de Lacalle y de Larrañaga será clave para definir el o los candidatos, y hasta ahora ambos líderes han mantenido en reserva su opinión. Los sectores que se agrupan en UNA quieren un candidato "fuerte" y "conocido" en el departamento a raíz de su baja presencia en la Junta Departamental capitalina. Hoy, los tres ediles blancos son de Alianza Nacional: Fernando Ripoll, Álvaro Viviano y Daniel Graffigna.
VISIÓN. Larrañaga es partidario de analizar la situación "sin prisa", porque "no hay que salir corriendo", declaró ayer el líder blanco en radio Carve.
Respecto a la cantidad de postulantes en Montevideo, Larrañaga admitió que "no hay preconceptos" en ese sentido. "Si la candidatura única no se da, puede haber candidaturas sectoriales, aunque no es lo mejor", reconoció el conductor de Alianza Nacional en la misma ocasión.
Una de las cosas a definir esta semana es si se presentarán uno o dos candidatos en la capital. La diferencia es clave: si es uno, como prefiere todo el Partido Nacional, la imagen institucional se fortalecería, habría un programa único y se concentrarían esfuerzos y recursos económicos detrás de la postulación. Si se abre la cancha a más de una candidatura, los dos grandes bloques se verían obligados a competir, lo que atentaría contra la unidad.
Luego del directorio, el diputado Pablo Iturralde indicó que "es importante poner un candidato en primera línea que tenga una trayectoria dentro del partido". Y dijo que es clave la señal que se quiere dar: "No es lo mismo decir `quedó fulano y nadie quiere agarrar`, que decir que `el partido todo se encolumna detrás de fulano y mengano".
DIÁLOGO. El Partido Nacional definirá esta semana los técnicos que participarán en los cuatro grupos de trabajo propuestos por el gobierno electo e irá a esos grupos con la actitud "de escuchar y no tanto de proponer" porque ese debe ser el rol del gobierno, indicó el diputado José Carlos Cardoso. Larrañaga presentó un informe de lo hablado con Mujica la semana pasada y lo que quedó claro es que Mujica "no ofrece integrar el gabinete", pero sí tiene real voluntad de que la oposición participe en los directorios de los entes.
Habrá plazo hasta febrero, por lo que no hay apuro. Resta definir el universo de organismos incluidos en el ofrecimiento, la cantidad de cargos y quienes van allí. Tampoco está claro si la negociación será bilateral con el gobierno o si Mujica dirá cuál es la cantidad total de cargos y el Partido Nacional deberá acordar con colorados e independientes.
Un legislador herrerista apuntó que el diálogo con el gobierno seguirá siendo el institucional (entre presidente electo y el presidente del directorio blanco), pero Larrañaga se mantendrá como "un facilitador" debido a su buen diálogo con Mujica.