El ingreso de armas en las cárceles, sobre todo el Comcar y el Penal de Libertad, no se detiene y coincide con un aumento en la violencia que alarma a los propios reclusos.
Luego del enfrentamiento del domingo en el que un preso fue muerto de un tiro y otros dos apuñalados durante el horario de visitas en el Comcar, las autoridades decidieron suspender las visitas de hoy y del jueves en el Módulo 4, adonde ocurrieron los hechos.
Hoy, esos reclusos, según indicaron a El País, podrían comenzar un ayuno en protesta por la medida. El arma que se usó en la mortal pelea aún no ha sido hallada y, en las próximas horas, podrían efectuarse requisas.
Fuentes consultadas coincidieron en que desde 2006 el ingreso de armas no ha podido ser controlado en esos establecimientos.
De la misma forma, resulta alarmante la violencia en algunos conflictos entre bandas de presos y la pérdida de códigos carcelarios, que hasta hace poco era impensable que fueran quebrados por los reclusos.
Uno de ellos, es el respeto por las visitas de familiares y amigos. La intervención de los delegados de los reclusos aparece como la mejor estrategia para tratar de contener estos hechos.
Ayer, el Comisionado de Cárceles, Álvaro Garcé, efectuó una visita al establecimiento y se entrevistó con autoridades y delegados de todos los módulos.
Garcé indicó que varios internos alertaron sobre el peligro, en este momento, de mantener la circulación en el Módulo 4.
"Los mismos reclusos están preocupados. Hubo una reacción luego de lo ocurrido y se están llevando a cabo conversaciones para poner un límite a los problemas de convivencia", indicó Garcé.