GINEBRA | AFP
Al menos 20 millones de empleos se perdieron el último año, según anunció ayer la Organización Internacional del Trabajo en su informe anual sobre la situación del mercado laboral. Si los planes de reactivación de los gobiernos son suprimidos demasiado pronto, anunció también el informe, otros 5 millones de personas podrán quedar desempleados.
"La crisis mundial del empleo está lejos de haber terminado", advirtió en una conferencia de prensa el principal autor del texto, Raymond Torres, para quien una "retirada precoz" de los gigantescos planes de reactivación de los gobiernos podría aumentar el problema.
Por otra parte, "un total de 43 millones de personas actualmente en desempleo corren el riesgo de permanecer en esa situación a largo plazo o volverse inactivas" sin esas medidas, agregó Torres.
El informe también da cuenta de que, sin los planes de reactivación, los países ricos no volverían a recuperar hasta 2013 sus niveles de empleo anteriores a la crisis. Para los países emergentes y en desarrollo, el panorama es menos oscuro, con una reactivación del empleo prevista a partir de 2010.
Para la OIT, la crisis actual es la del modelo de globalización e ilustra "la necesidad de adoptar un nuevo paradigma político, centrado en un trabajo decente para la población".
La Organización pide desde hace meses colocar al empleo en el centro de las medidas de reactivación económica, a través del Pacto Mundial por el Empleo que los países adoptaron en junio.
En este sentido, y ante las perspectivas de una lenta recuperación de la tasa de desempleo en Estados Unidos, el Gobierno de Obama anunció que considera usar parte de los fondos recuperados del sistema financiero para tratar de reactivar el empleo.
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que una parte del paquete de 700.000 millones de dólares puestos a disposición del Tesoro en octubre de 2008 podría ser utilizada con este fin.
De acuerdo con las estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo, el desempleo mundial podría alcanzar un récord en 2009, con 241 millones de desempleados.